lunes, 25 de abril de 2011
CAPITULO FINAL
Escuche un sonido de una alarma y mire a mi alrededor ese lugar lo recordaba no podía ser cierto ¿mi cuarto? Me incorporé sorprendida me sobresalte al escuchar la puerta.
Se abrió los ojos al ver de quien se trataba de mi mamá.
-por fin te despiertas llevo 10 minutos tocando la puerta ¿acaso no sabes que día es hoy?
Aun estaba sin creérmelo, Será que era un sueño recordaba que había caído desde la terraza del hotel y ahora me encontraba en mi cuarto junto a mi mamá.
Me levante de la cama y la abrace la sentía tan real comencé a llorar de felicidad.
-Aun no puedo creerlo, solo fue un sueño mama, solo un fue sueño- sonreía de emoción.
-Bueno si tu lo dices- me dijo mirándome extrañada- mejor date un baño y arréglate, dentro un rato tenemos que ir al salón de belleza.
-¿Por qué?- pregunte.
-_____ se que estos últimos días se pone nerviosa ahora me vas a decir que no te acuerdas que hoy es tu boda con Raymond?
-¿Mi boda? ¿con Raymond? – sentía como si el alma regresaba a mi cuerpo, todo había sido una horrible pesadilla tal vez producto del estrés de la boda de nuevo la emoción me invadía me habían regalado una oportunidad.
Aunque mi duda era si mi hermana estaba enamorada de Raymond me bañe y vestí rápido, baje las escaleras toda la sala estaba repleta de regalos y flores también vi a mi padre hablando por teléfono.
-Papá- dije con emoción, lo abrace.
-aquí esta mi niña hermosa- colgando el teléfono- ahora es toda una mujer, ojala no te casaras y te quedaras aquí para siempre- dijo bromeando.
-Papi, te digo un secreto siempre seré tu niña, te quiero mucho- lo abrace de nuevo.
Mire a mi hermana, hablando con mis amigas las salude afectuosamente.
-Necesito hablar contigo, Anahi.
-Claro, ____- nos fuimos a la cocina- ¿Qué quieres decirme? Por que yo también quería hablar contigo antes de la boda.
-¿De que se trata?- asustada por lo que tenia que decirme.
-Bueno es que estoy enamorada.
Pensé que su confesión me mataría y que nuevo comenzara la pesadilla.
-Quita esa cara de espanto- soltó una risita- se llama William estudia conmigo, me pidió que fuera su novia y obvio acepte- sonriendo- lo invite a la boda para presentárselo a nuestros padres ¿no te molesta verdad?
Aun estaba sorprendida pero una gran parte de mi, estaba realmente feliz y aliviada.
-No claro que no, estoy contenta por ti- abrazándola.
-Gracias ¿de que querías hablarme?
-No es nada importante.
Cuando estaba lista tenia mi vestido de novia, maquillada y peinada, me sentía en las nubes ¿realmente esto era real? Solo quería entrar a la iglesia y ver a Raymond, abrazarlo y decirle cuanto lo amo.
Los periodista y los fans estaban afuera del lugar, escuche de fondo la marcha nupcial, apreté mas entre mis manos el bouquet mi padre me dio un beso en la mejilla.
-Todo va a salir bien, cariño- lo tome del brazo y entramos.
Fue cuando lo vi parado junto a altar, tan hermoso esta vez sonreía, me miraba fijamente y con ternura, supe que todo iba a estar bien no tenia que temer.
Llegue a su lado quise llorar de felicidad pero me aguante.
-Cuídala mucho, Raymond- dijo mi papá antes de entregarme a mi futuro esposo.
-Mas que a mi vida- Ray tomo mi mano y la beso sentí que mis mejillas se sonrojaba, solo él causaba ese efecto en mi.
Comenzó la boda con tranquila esta que el padre llego a la parte que me aterraba.
-Raymond Luís Ayala ¿Aceptas a ________(Nombre Completo) como tu esposa? ¿Prometes serle fiel en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad, amarla y respetarla todos los días de tu vida? Raymond permaneció unos segundos en silencio, a mi me parecieron una eternidad, pude presentirlo, él estaba dudando, dejo de mirarme y quito su mano de la mía.-Si, padre. Si acepto…te amo ______- me dijo aun sonriendo.
Casi lloro del alivio, por fin el padre nos declaro marido y mujer.
-Puede besar a la novia.
Nos dimos un beso largo y lleno de amor.
La recepción de la boda fue maravillosa, todos la estaban pasando muy bien mientras bailaba con mi esposo.
Mire de reojo a mis padres que hablaban con mis suegros.
Mis amigas estaban con sus respectivos novios y mi hermana bailaba cerca de mi, su novio William había resultado ser un chico simpático realmente se veía que la quería.
Ella me miro sonriendo y yo también le sonreí, apoye mi cabeza en el hombro de Raymond dejándome llevar por el compás de la música, sentir el latido de corazón, su aroma, su calor quería grabar ese momento en mi mente.
Mientras todos bailaban y disfrutaban de la fiesta, Raymond y yo aprovechamos para irnos a nuestra luna de miel a España.
Cuando llegamos me cargo entre sus brazos, los dos estábamos riéndonos por que la cola de mi vestido de novia era muy largo. Nuestra suite nupcial era maravillosa como la noche estrellada y la luna estaba radiante.
-Esto es hermoso- coloque mis brazos alrededor de su cuello me puse de puntitas para darle un beso.
-Me alegro que te guste- me regreso el beso pero mas apasionado.
-Parece un sueño.
-No es un sueño, mi amor. Es una realidad es el comienzo de una vida juntos.
Con esas palabras, supe que ahora en adelante todo seria perfecto.
FIN…..
martes, 19 de abril de 2011
Penúltimo Capitulo.
-Ni yo- aun asombrada estaba Corina.
-Imagínense como estoy yo- dije aun secando mis lagrimas.
-Tu hermana es una víbora, ella se le metió por los ojos a Raymond estoy segura…Tal vez él este confundido…
-Por favor Cristal, él ama a Anahi ni siquiera lo negó cuando se lo dije.
-Amiga, se que debe ser realmente difícil para ti, todo esa situación. Estamos aun en shock- Romina se sentó a mi lado paso un brazo por mi hombro para darme ánimos- pero no estas sola nos tienes a nosotras para apoyarte.
-Gracias chicas de verdad, en este momento me siento tan destrozada, engañada y dolida….Quiero morirme- de nuevo las lagrimas vinieron a mis ojos.
-No vuelvas a decir eso _____, jamás me oíste- Corina me abrazo, en realidad sentí que todas me abrazaron para consolarme pero era inútil el dolor no se podía ir de la noche a la mañana.
-Lo primero que vamos hacer mañana es presentar nuestra renuncia no pienso volver a trabajar con ese…con ese Uy de verdad siento tan rabia por lo que te hizo- Realmente Cristal estaba furiosa, todas mis amigas lo estaban.
-Si, renunciaremos.
-No pensamos trabajar mas ahí, estoy segura que si veo a Raymond le dejaría un ojo morado se lo merece- dijo Corina.
-No pueden hacer eso- sorprendida- no pueden renunciar por lo que le acabo de contar, ustedes ayudan a sus familias con el dinero y no….
-Mira _____ es importante es la amistad, nosotras no podemos trabajar con alguien tan despreciable que creíamos que era un santo….Simplemente no podemos.
-Además Raymond no es el único artista con quien trabajamos, tu tranquila…Tienes nuestro apoyo- tomando mi mano.
-Gracias chicas no se que haría sin ustedes- sonreí con tristeza- aprecio mucho que hagan eso por mi….
-Ya veras _____, vas a echar para adelante sin él, no lo necesitas para ser feliz.
En realidad si lo necesitaba y mucho, tal vez era un mentiroso pero aun lo quería mucho, ese amor no se iba ir tan rápido habían muchas heridas que curar, mi vida había sido destruida en un abrir y cerrar de ojos, lo peor por las personas que amaba y que confiaba.
Pensé que todo estaba perfecto que por fin había encontrado la felicidad a su lado, nuevamente me había equivocado, un día lo tuve y otro lo perdí, se fue con ella con mi propia hermana, mi sangre ni siquiera le importo mis sentimientos.
El dolor que siento ahora es demasiado grande para describirlo, no puedo comer, ni dormir, no poder dejar de pensar en él en sus besos, sus caricias, sus palabras, su mirada, su sonrisa tan perfecta....Lo extraño cada vez mas, a pasar de los días, semanas, meses y años no he dejado de amarlo nunca dejare de amarlo.
Pero de algo estoy completamente segura nunca lo perdonare por su traición jamás aunque me duela.
Un año después…
Mis amigas me habían convencido para ir con ellas aun viaje a Las Bahamas, según ellas necesitaba disfrutar de mi vida olvidarme de los problemas, que debía comenzar nuevamente desde cero.
-Este viaje te hará bien- dijo Corina empacado sus cosas.
-Si _____ alégrate- comento Romina.
-Ya ha pasado un año es momento de hacer borrón y cuenta nueva- dijo Cristal abrazándome.
Yo no estaba muy entusiasmada del viaje, pero tal vez ellas tenían razón.
Después de vuelo y llegar al hotel todo iba bien, hasta el momento volvía a sonreír y estar mas contenta.
Fuimos al mini bar del hotel, donde tomamos algunos cócteles….Me estaba divirtiéndome realmente después de pasar un año llorando por él por anahi por todo, mi vida volvía a tener sentido.
Nos fuimos del bar a eso de las 10 de la noche, aun había gente en el lobby.
Fue cuando mi alma cayo a mis pies, mi mundo volvió a derrumbarse ¿Por qué? Me dije mientras aguantaba las ganas de gritar y llorar de la rabia…
Ante mis ojos estaban Raymond y Anahi ambos riéndose tomados de la mano, él le dijo algo en el oído y ella le respondió con un beso en la boca.
Me tuve que agarra de la silla que estaba al frente de mí para no desmayarme de la impresión de todos los hoteles o países del mundo, ellos tenían que ir precisamente a ese.
Los mire disimulada para que no notaran mi presencia, Anahi puso sus manos alrededor de su cuello, aun los dos sonreír se veían enamorados y felices.
Fue cuando no pude mas y mis lagrimas caían por mi mejilla, su dedo brillaba un anillo ¿estaban casados o comprometidos? No podía soportarlo más, así que me aleje.
Tenia ganas de ahorcarlos, ellos no merecían ser felices no era justo después de todo lo que me hicieron, nunca pude encontrar pruebas que Anahi fue la culpable del robo ni siquiera justicia logre hacer.
Entre a la habitación, mis amigas me miraron como si intuían algo, pase de largo hasta el balcón admirar la luna, las estrellas respire hondo varias veces.
Nunca seria feliz, no conocería el amor verdadero que yo pensaba que se llamaba Raymond me había equivocado.
¿Para que seguir viviendo?
¿Para que seguir aguantando este sufrimiento?
¿Para que?
Me voltee, mire a mis amigas todas tenían alguien amado esperándolas en casa en cambio yo nada..
Cristal me miro con el ceño fruncido.
-¿_____?
Yo negué con la cabeza, apoye mis manos del barandal del banco, mire de reojo estábamos en un séptimo piso.
Le susurre un “Lo siento” con lagrimas en los ojos, ella corrió hacia a mi pero demasiado tarde, me impulse hacia atrás para caer para acabar de una vez con este tormento.
Escuche el grito desgarrado de Cristal….
-¡NO!- La escuche gritar- ¡______!
Estaba en el suelo, la sangre nublaba mi vista no sentía mi cuerpo. Escuche voces a mi alrededor, gente que gritaba y otros decían “Una ambulancia”
Pero mire hacia arriba vi a mis amigas, Cristal tenia mano en el aire como si aun quisiera sostener mi mano, Romina no dejaba de gritar mi nombre y Corina se que lloraba a pesar de que no podía ver sus lagrimas.
Mi mente vino una sola imagen la de Raymond, él ahí estaba sonriéndome diciéndome que me quería…
-Te amo Ray- murmuro débilmente, hasta que mis ojos se volvieron pesados mi último aliento dejaba mi cuerpo y todo quedaba a oscuras.
Antepenultimo Capitulo.
Llegue a la casa, lo primero que hice fue vomitar me sentía terrible después de lo que acababa de descubrir, me senté en el sofá a esperarlo tenia que confortarlo que me diera una buena explicación para que me mintiera de esa manera cruel y despiadada.
Escuche el cerrojo de la puerta, lo vi entrar tan tranquilo como pude estar tan ciega y no darme cuenta de lo que pasaba, aunque por un tiempo lo sospeche, pero él había dicho de una convincente que no tenía nada con mi hermana.
-Hola- me dijo, cuando me vio sentada.
Yo ni siquiera quería mirarlo a la cara, era mucho el odio y la tristeza que tenia en mi corazón.
-¿Te pasa algo?- me pregunto, al ver que no respondía.
Seguí callada, sin mirarlo todavía, las manos me temblaban.
-¿Qué tienes _____?- escuche sus pasos se acercándose y apenas sentí la calidez de su mano, me aparte.
Fue cuando lo mire con los llenos de lágrimas.
-Eres un hipócrita mentiroso.
Me miro como si estuviera loca y se aparto de mí.
-¿De que estas hablando? ¿Por qué me dices así?
-Te escuche hablando con ella, los oí- casi con la voz quebrada, respire hondo para tranquilizarme.
-Aun sigo sin entender.
-Me engañaste desde un principio, Raymond. Tu y ella me han visto la cara de estupida durante tres años, me metieron a la cárcel para ustedes podré revolcarse mientras yo me podría en esa maldita celda- alzando la voz.
-¿Qué?- me miro con incrédulo- Eso que estas diciendo no es cierto.
-¿No es cierto?- mirándolo con frialdad- no me lo niegas, porque estuve en su apartamento, los escuche hablando de su relación, de lo que ella hizo para meterme en la cárcel y que tu estuviste deacuerdo. No me sigas mintiendo.
-Yo he hablado con Anahi.
Solté una carcajada de histeria, el muy idiota se había delatado solo.
-Nunca dije que fuera Anahi.
Raymond cerro los ojos, respiro profundamente y luego los abrió no dijo nada, era como si estuviera pensando que decirme.
-Eres una basura igual que ella, anahi y tu pueden irse al infierno- iba a irme pero el tomo del brazo.
-Perdóname, _____.
-¡No, me toques!- le pegue varias veces en el pecho- ¡No vuelvas a poner tus manos encima de mi!
¡Imbecil!- me limpie las lagrimas con el dorso del brazo- Me metieron a la cárcel, los dos ¿Por qué? ¿Por qué lo hicieron?
Otra vez se quedo en silencio, me miro se que estaba destrozado que me hubiera enterado de la verdad pero quería una explicación.
-¿Es cierto o no?- le pregunte, esperando su contestación.
Sin mirarme a la cara me dijo.
-Es verdad, todo es verdad pero….- no deje que terminara le di una cachetada con toda la fuerza que pude, para que sintiera parte del dolor que estaba padeciendo, me estaba rompiendo el corazón.
Se toco la mejilla.
-Explícame ahora el porque- terminando de calmarme.
-Yo no lo planifique ¡Maldita sea! Ana llego a mi casa diciéndome que había hecho algo malo, me confeso que te había implicado en un robo, no le creí pero me mostró varias pruebas, me dijo que lo hizo por nosotros.
-¿Tenias una relación con ella?
-Cuando tu no estabas, ella venia a la casa nos poníamos hablar de cualquier cosa, me pareció una chica simpática y divertida, una noche vino supuestamente a que la ayudaras con su tesis, no se como paso pero nos besamos y lo demás no hace falta que te lo diga…
Me pase las manos por el cabello por la frustración quería matarlos a los dos.
-así que fueron amantes todo ese tiempo. Le dijiste que la amabas y que aceptaste meterme a la cárcel.
-No quería hacerlo, te lo juro- acercándose a mi, pero me eche para atrás- estaba confundido, sentía que la amaba a las dos cuando ella vino con toda esa historia que si tu ibas a la cárcel podíamos estar juntos y tu nunca te enterarías de verdad, no esperábamos que salieras tan pronto de la cárcel ni menos que vivieras enfrente de mi casa, cuando te vi volví a sentir cosas por ti.
Termine con Ana, ella estaba furiosa porque creía que tú me habías seducido de nuevo supe en ese instante que aun te amaba y quería recuperarte.
-No no no es no es verdad, Raymond. No te me quieres- le dije a pesar de mi sufrimiento- nunca me quisiste, estabas tan preocupado cuando Anahi se fue sin avisar, moviste cielo y tierra para buscarla, cuando nos encontró en la cama bajaste hablar con ella sin importante lo que sentía yo… Apoyaste la idea de que me metiera en la cárcel, Vivian juntos, fueron amantes durante todo este largo tiempo. Me duele decirlo pero tú lamas a Anahi, no a mí. Se te nota en la cara, algo siempre dentro de mí me lo decía, que ustedes tenían algo pero pensé que era mi imaginación y mira resulto ser cierto.
-______, perdóname de verdad perdóname se que con esto te estoy haciendo demasiado daño, lo siento de todo corazón por mi por Anahi no quería verte sufrir lo de tus padres y Henry sentía que debía ayudarte y que volvieras hacer feliz por eso lo hice.
-Me imaginaba, solo hiciste por remordimiento de conciencia.
-Soy un desgraciado- suspiro- lo se, estuvo mal quería reivindicarme contigo, mira lo que te hecho te he mentido, te fui infiel….No merezco nada, ni tu perdón.
-No tienes mi perdón nunca lo tendrás, por que esto lo que me hicieron no tiene perdón, en ves de decirme la verdad me han destrozado la vida por completo.
No quiero volverte ni a ti ni ella, es mejor que piensen que morí para ustedes.
-Por favor, ______.....
-No, con lo que me dijiste tengo suficiente- las lagrimas seguía bajando sin parar- Adiós Raymond.
Recogí mis cosas y me fui de la casa, a pesar de sus protestas no podía seguir ni un minuto allí.
Cristal abrió la puerta.
-Amiga- me dijo, mientras me abrazaba.
-No sabia donde mas venir- le respondí entre lágrimas.
-Pasa, cuéntame que paso- entramos a su casa, nos sentamos.
-Me han destrozado el corazón, la vida todo. Raymond y Anahi…..- Ni podía hablar rompí a llorar en sus brazos.
lunes, 18 de abril de 2011
Capitulo 35
Pasaron los días, semanas y varios meses pudiera decir que mi relación con Raymond iba cada vez mejor, la comunicación se había reforzado y él me amaba aun mas según me decía todos los días.
Lo más sorprendente de todo es que mi hermana no había vuelto aparecer en nuestras vidas, claro a veces la veía en la calle pero actuaba como si no me conociera, creo que era mejor para los dos.
Un día Raymond y yo salimos a cenar afuera, la estábamos pasando muy bien.
-Me gusta pasar mis días libres contigo- me dijo, mientras acariciaba mi mano.
-A mi también- sonreí- lastima que mañana comenzamos de nuevo la rutina- haciendo un puchero.
-Si, pero podíamos viajar tu y yo solos a cualquier parte del mundo.
-¿De verdad?
-Si, tu solo dime a donde quieres ir.
-Pues aun no se- sonreía emocionada- después te digo.
Después de comer, hablar un rato decidimos volver a casa. Él manejaba por la autopista y yo la miraba de reojo estudiándolo ¿Cómo podía tener tanta suerte? Encontrar aun hombre que amara, ahora volvía a confiar en mí.
La vida no podía ser mas perfecta, aun no pensábamos en casarnos pero lo habíamos hablado hace unos días, según me había dicho quería casarse a finales de año, esa idea me tenia completamente emocionada, feliz y mas enamorada.
Lo que mas quería era unir mi vida a él, después del intento fallido de hace tres años.
No había nada ni nadie que pudiera impedir mi felicidad, mi vida estaba unida a Raymond estoy segura que no podía vivir sin él.
Llegamos a la casa, subimos a nuestra habitación, luego mas tarde nos acurrucamos en la cama, me encanta abrazarlo sentir sus calidos brazos alrededor de mi cuerpo me sentía protegida, querida y amada.
Me dio un beso de buenas noches y nos quedamos dormidos.
Temprano en la mañana le prepare el desayuno a Raymond, nos sentamos a ver las noticias matutinas en
-Ya debo irme- me dijo con pensar, luego de terminar de comer.
-Que tengas un buen día, Te quiero- lo abrace y le dio un pequeño beso.
-Yo a ti, nos vemos en la tarde- me dio otro beso y salio de la casa.
Horas después escuche el sonido de la puerta, cuando abrí no había nadie agache la cabeza vi un paquete en el piso y lo tome.
-¿Qué es esto?- entre a la casa de nuevo, me dispuse abrir el paquete adentro había una nota.
“ Hola _____.
Por que no vas a casa de mi, para que por fin te enteres de la verdad, Att: Anahi”
Rompí la nota en pedacitos estaba tan enojada, segura era mi hermana ¿Por qué no terminaba de entender que Raymond no la quería?
Decidí terminar con ello, después de bañar y vestirme, me encamine a casa de mi hermana, el portero me abrió la puerta y subí a su departamento.
Me dispuse a tocar, pero escuche la voz de un hombre.
-¿Por qué tenían que ser las cosas así?- sin duda era la voz de mi hermana.
-Ya te lo he explicado muchas veces- Me lleve una mano a la boca por la sorpresa ¿Raymond? Que hacia en casa de Anahi, estaba confusa.
Me acerque a la puerta para escuchar mejor.
-Aun no comprendo, le has estado mintiendo a ______ todo este tiempo. ¿Hasta cuando vas hacerlo?
-Ana, yo la quiero lo sabes.
De que demonios estaban hablando, mi corazón comenzó a latir con más fuerza.
-Lo se- con frustración- pero a mi también me dijiste que me querías.
¿Qué? Casi grite de la sorpresa, pero me aguante.
-Si, pero me di cuenta que la amaba mas a ella, no debiste arruinarle la vida de esa manera.
-Lo hice por nosotros, todo lo he hecho por nosotros.
-No pensé que eras capaz de algo así, de involucrarla en un robo para darla a la cárcel y quedarte conmigo.
¿Raymond lo sabia? Dios mío, me tranquilice para seguir escuchando la conversación a pesar que las lágrimas impugnaban por salir.
-Ya te dije que lo hice por nosotros, estaba harta de engañarla. De yo siempre ser la otra, además no te hagas porque cuando fui a tu casa el día de tu boda y te dije lo que hice, a ti te pareció bien porque te diste cuenta que cometías un error casándote con _____ y me dijiste que me amabas.
-No se lo que estaba pensando, me sentía confundido. Como explicas que estaba enamorado de las dos.
-No estabas enamorado de las dos, sentías remordimiento porque no querías hacerle daño a ______, me querías a mi me lo decías todas las veces que hicimos el amor a escondidas de ella. ¿A quien eliges a ella o a mí? Decídete una vez.
-No se, no lo se. Maldita sea las veo a las dos, tengo muchos sentimientos encontrados. Cuando estoy contigo me siento feliz y que nada me falta, pero cuando estoy con _____ siento paz y cariño.
-Vamos, Raymond ¿me vas a decir mientras estuvimos separados no me extrañaste?
-Claro que te extrañe, más de lo que piensas. Me volví como loco cuando supe que te habías ido sin decir nada y cuando nos viste a _____ y a mí….
-No lo digas, solo bésame y comprobaras que es a mi a la quien amas.
No escuche mas nada, supuse que se estaría besando mis lagrimas no dejaban de salir, todo parecía ser una pesadilla.
Raymond a la final si me engañaba con Anahi, siempre supuso que era inocente de lo referente al robo del dinero aun si me metió a la cárcel, sentía nauseas.
Salí corriendo de nuevo a la calle, hasta que no pude más y me desplome en el suelo a llorar.
viernes, 15 de abril de 2011
Capitulo 34
-Hable con mis padres- horas después- están un poco….
-¿Decepcionados?- terminando la frase por él.
-No- mirándome con preocupación- quiero decir un poco sorprendidos, que yo volviera contigo después de lo que paso, ellos vieron lo mucho que sufrí.
-Yo también sufrí- me cruce de brazos, todo esa situación comenzaba a molestarme en
-Lo se, ambos sufrimos pero eso quedo atrás. Amo a mis padres pero ya estoy lo suficiente mayorcito para tomar mis propias decisiones y una de ellas es que quiero estar contigo por que te amo- me beso para reafirmar sus palabras.
-Yo también te amo, pero las personas no van a entender eso. Pienso que vas a tener problemas por mi culpa, tal vez….
Me interrumpió con otro beso.
-¡Deja de hacer eso!- me queje recuperando el aliento- me desconcentras..
Él se echo a reír.
-Eso es lo que quiero, deja de hablar. No importa lo que piensen los demás, ahora dejémonos llevar mi amor, hasta el infinito tu y yo queriéndonos, amándonos.
-¿Tipo Bonnie y Clyde?- me reí.
-Si, excepto que nosotros si vamos a estar juntos hasta que seamos viejitos- abrazándome.
A pesar de que las cosas parecían funcionar bien, aun la prensa seguía acosándonos día y noche.
Otras de los retos mas importantes de mi vida, fue cuando Raymond me convenció de que habláramos con sus padres, verlos de nuevo me ponía nerviosa, sabia como iban a tratarme para ellos tal vez seguía siendo una ladrona.
Me mire de nuevo en el espejo, viendo mi aspecto había decidido vestirme con una blusa de vestir, unos jeans oscuros y unos tacones no muy altos.
-¿Cómo estoy?- le pregunte a Raymond cuando salía del baño.
-Hermosa como siempre.
-Me siento nerviosa ¿Por qué no dejamos esto para otro día?- mordiendo el labio, por el pánico que sentía.
-Mi amor, es mejor enfrentar las cosas ahora. Además estamos juntos en esto, no pienso dejarte sola- beso mi frente- debemos irnos.
Tome mi bolso y salimos.
-Mis padres te adoran- me dijo cuando ya estábamos en la autopista.
-Me adoraban querrás decir- corrigiéndolo.
-Aun te quieren, solo que lo que paso no fue fácil de asimilar para ellos.
-Ojala lo que dices sea verdad, yo también los quiero a ellos, son como mis segundos padres- en ese instante se aguaron los ojos al recordar a los míos.
Raymond apretó mi mano como gesto de consuelo.
Llegamos a la casa de los Ayala.
Ray tomo mi mano y toco la puerta con la otra, enseguida abrieron era la mama de Ray seguía igual de linda como siempre, nos recibió con una sonrisa.
-Hijo, llegas temprano-abrazándolo y luego me miro a mi- ¡_____! Que bueno verte de nuevo- me abrazo y me dio un beso en la mejilla- pasen- sentí que volvía a respirar aliviada- Tu papa, ahora baja. Pero siéntense ¿quieren algo de tomar?
Los dos dijimos que no.
-Bien, entonces….- nos miro a los dos- están juntos de nuevo- sonrío.
Le sonrío también.
-Así es mamá, lamento no habértelo dicho antes pero es que…- en instante apareció el papa de Ray, saludo amablemente a _____ y a su hijo- Escuchen se que esto para ustedes les resulte extraño, después de todo lo que paso hace dos años, pero debo decirles que ______ no es culpable de nada, no se quien robo el dinero pero ella no lo hizo. La amo y quiero intentar de nuevo casarme con ella, aunque ustedes estén en contra.
El padre de Ray lo miro serio.
-Raymond, siempre intuimos que _____ es inocente.
-Si, es verdad tu eres una chica muy buena, respetuosa nunca imaginamos que hicieras algo así a pesar que habían pruebas, lo único que nos desconcertó fue volvieran a estar juntos de nuevo.
-Pero no quiere decir que estemos enojados o decepcionados, al contrario nos alegramos que hayan arreglado su situación.
No podía creer lo que escuchaba, levante del sofá y los abrace a cada uno.
-Gracias de verdad, sus palabras me han tranquilizado mucho. No saben lo feliz que me hacen- con lágrimas en los ojos.
Después pasamos a cenar, sin duda la velada fue la mejor.
¡ULTIMOS CAPITULOS!
martes, 12 de abril de 2011
Capitulo 33
Anahi estaba por irse, pero Raymond la tomo del brazo, me quede atrás de las escaleras para escuchar que decían.
-No te vayas.
-Déjame- tratando de soltarse.
-¿Dónde estabas? ¿Cómo entraste a mi casa?
-No me pediste las llaves cuando me mude- aun se le podía notar las lagrimas- donde estaba, pues estuve un centro de ayuda en Miami, mientras paseaba por la playa perdí mi cartera después leí el periódico porque la policía me buscaba y fui a la estación, recupere mi bolso, compre el primer pasaje de avión de regreso porque me dijeron que estabas preocupado por mi, por esto aquí. Pero te encuentro, revolcándote con mi hermana- le grito enojada.
-No estábamos revolcándonos, además tienes que entender que ____ es y siempre Será parte de mi vida, es la mujer a la que amo, por que no entiendes eso?
-Por que no- alterada- ¿Qué tiene ella que no tenga yo?- llorando- ¿Por qué no puedes amarme a mi?
-¿Amarte?- mirándola como si estuviera loca- lo de nosotros es amistad, Ana. Nunca intente nada contigo por que te respetaba y eras la hermana de _____.
-Pero yo te amo- tocando su brazo- desde que te vi con ella, siempre pensé que te habías dado cuenta, después que nos besamos esa vez ¿te acuerdas? Ahora no me dieras que no sentiste nada.
-Ese beso fue un error y te pedí disculpa por eso, me sentí solo por que extrañaba a _____.
Anahi lo miro con rabia a pesar de las lágrimas, sentí un poco de pena por ella.
-Es mentira, lo sabes.
-Es la verdad, tienes que dejar esa obsesión por mí. Te hace daño, mira en el estado que estas.
-Si, tu me amaras como yo a ti, esto no estuviera pasando. Como es posible que ella llegue dos años después y la perdones como si nada, acaso no recuerdas lo que te hizo te robo, Raymond. Solo te utilizaba y te quería por tu dinero y tu fama, por nada más. Pero estas tan ciego.
-Estas mal, Ana. ____ es inocente, yo la juzgue mal por que todos me llenaron la cabeza de mentiras y dudas. Aun me siento culpable de todo el daño que le hice a ____, creo que nunca esta vida voy a terminarle de pagarle por lo que tuvo que pasar durante dos años en la cárcel.
-¡Ella es culpable! ¡Volverá a engañarte! Cuando eso pase Raymond, te vas arrepentir de tus palabras ya lo veras, ella y tu me las pagaran- se fue, cerrando de un portazo.
Yo termine de bajar las escaleras, Raymond volteo a mirarme, me acerque y lo abrace fuerte.
-¿Escuchaste todo?
-Si- aun abrazándolo.
-Debería hablar con ella cuando este mas calmada, temo por lo que haga.
-Yo también, se veía muy alterada.
-Vamos a dormir- subimos de nuevo a la habitación
Pensé que las cosas iban a estar un poco mejor, después que mi hermana se diera cuenta que perdía su tiempo con Raymond pero me equivoque, cuando llevaba a mis ensayos una multitud me esperaba con cámaras y miles de preguntas, algo me dijo que había sido ella que había informado a la prensa.
-¿Es cierto que volvió con DY?
-¿Cómo fue que la perdono después que lo estafo?
-¿Van a seguir con sus planes de boda?
-Sin comentarios- dije mientras caminaba rápido entre la multitud. Apenas entre sonó mi celular.
-Lo saben todo- dijo Raymond enojado.
-Lo se, la prensa estaba afuera, me atacaron con un monto de preguntas.
-¿No dijiste nada?
-No.
-Mejor, es que mis padres están un poco consternados con lo que vieron en la televisión, eso de que volvimos.
-Me imagino- me sentí mal por él, lo menos que quería era causarle problemas pero apenas era el comienzo.
sábado, 9 de abril de 2011
Capitulo 32
-¿De que quieres hablar conmigo? ¿Es por que cancele nuestra cena? Ray, lo siento es que…
-No, es sobre eso. Es otro asunto más delicado.
-¿Vas a terminar conmigo? Otra vez.
-No- sorprendido- ¿de donde sacas eso?
-No se, porque pareces enojado. Pensé que de eso se trataba tu visita.
Ray se acerco a mí, me abrazo para luego besarme.
-No vengo a terminar contigo, mi amor. Nunca cometeré ese estupido error dos veces, es sobre tu hermana que quería hablarte.
-¿Qué paso?
-Hace una hora me llamo la policía, diciéndome que encontraron el bolso de Any, tenía todos sus documentos pero aun no han dado con ella.
-¿Qué?- me lleve a una mano al corazón comenzó a latir con prisa- Pero, pero no donde lo encontraron.
-En una playa desolada en Miami. Piensan que tal vez sea un secuestro.
-Por Dios, Ray… Mi hermana- me abrazo de nuevo, para tranquilizarme después de todo ella era mi sangre, comencé a preguntarme- Tengo miedo que le pase algo.
-No te angustie, la policía va a encontrarla sana y salva, te lo prometo- besándome de nuevo- Solo vine a decirte eso, mejor te dejo para que duermas y mañana temprano bajamos a Miami si quieres.
-Si, pero no te llevas no me dejes sola, quédate esta noche conmigo por favor.
-Como voy a decirte que no, si pones esa carita- sonrío- con gusto me quedo contigo, toda la vida si es preciso.
Rato después nos acostamos en la cama, abrazados hasta que por fin me quede dormida, en sus brazos.
….
Nos fuimos a Miami temprano en la mañana, aun no había noticias de mi hermana nadie la había visto, me tenia sumamente preocupada la situación. Tal vez ella sea responsable de lo que paso entre Raymond y yo pero Any es lo único que me quedaba, mis padres ya no estaban, se suponía que debía de cuidar de mi hermana menor.
Raymond me miro con preocupación.
-Es mejor irnos, no estamos haciendo mucho acá. La policía quedo de avisarnos, nuestro vuelo sale en una hora ¿quieres comer algo?
-No- le respondí sin ganas.
-Mi cielo- besando mi frente- la vamos a encontrar.
Pero no fue así, los días pasaron ninguna noticia de Any a la final me mude a casa de Raymond, continúe mis ensayos con normalidad aunque seguía preocupada, de paso tenia que enfrentarme dentro de poco a la familia de Raymond a la prensa sentía que estaba preparada sicológicamente para eso todavía.
-¿estas bien?- me pregunto él, abrazándome por espalda.
-Si- yo estaba terminando de lavar algunas tazas del fregadero.
-Vamos a dormir- me dijo al oído, casi susurrándome, me tomo de la mano y subimos a la habitación la luz de la luna filtraba por las ventanas, creando un ambiente romántico.
-Creí que íbamos a dormir- cuando sentí sus labios descendiendo por mi cuello y sus manos en mi espalda acariciándome.
-Cambie de parecer- con una voz ronca y una sonrisa seductora- No puedo mantener mis manos lejos de ti ¿no ves lo que me haces ____? – Quitándome la camisa- Me vuelves loco- de nuevo nos hundimos en un calido beso, nos acostamos en la cama. Nos quitamos todo lo que estorbaba en ese momento, ni siquiera importaba lo que pasaba alrededor, solo estábamos nosotros allí entre besos, caricias y palabras llenas de significado.
Escuche un grito ahogado, Raymond y yo nos sobresaltamos, allí estaba mi hermana Any con los ojos llenos en lagrimas. Se bajo de mí, yo enseguida me tape con la sabana.
-Ana….- dijo Raymond, pero ella salio corriendo llorando- iré hablar con ella- vistiéndose de nuevo, yo aun estaba tan sorprendida ni siquiera podía hablar o moverme, podía sentir mis mejillas ruborizada, mi hermana nos haya encontrado Haciendo el amor.
jueves, 7 de abril de 2011
Capitulo 31
-Recuerden que yo soy el jefe y contrato a las personas que me da la gana- dijo evidentemente enojado.
-Raymond, por favor…..- tratando de calmarlo.
-No, sino les gusta la idea de que ______ trabaje aquí, allá esta la puerta- señalándola- Mañana llamare a mi secretaria para que les de su pago por sus servicios, ustedes dicen.
Ninguno dijo nada.
-Eso me esperaba, espero que la traten bien. ____ ha pasado por un momento difícil del cual me siento culpable, ahora estoy tratando de remediarme. Ella sigue siendo una persona súper profesional comprometida con su trabajo, lo que mas desea es el apoyo de ustedes.
Mire a Ray con agradecimiento, mis amigas se acercaron y me abrazaron emocionadas.
-Aun no puedo creer que volvemos hacer las cuatro mosqueteras- dijo Cristal, todas nos echamos a reír.
-Pensé que eran tres- dijo yo aun riéndome.
-Pero esta historia es diferente.
Salí con Raymond al estacionamiento.
-Gracias por darme la oportunidad- abrazándolo.
-No tienes porque darme las gracias, sabes que eres excelente bailarina. Yo tengo que irme al estudio ¿te busco mas tarde, para que cenemos juntos?
-Si me parece bien- sonreí.
-Te besaría aquí mismo, pero creo que tenemos mucho publico- voltee y vi a mis amigas parada en la puerta mirándonos con curiosidad.
-Si- riéndome- en la noche será que nos comamos a besos.
Eso hizo reír a Raymond, nos despedimos y yo volví a entrar, donde tuve que aprender los nuevos pasos de bailes, trabajo duro pero estaba segura que iba a lograrlo a la perfección.
-¿Vamos a comer, juntos?- pregunto Corina, después de que salimos de la academia- tengo hambre.
-Yo también- respondió Romina, abriendo la puerta de su carro- ¿Qué tal si vamos al restaurante que esta en la esquina? Allí hacen unos deliciosos postres de chocolate.
-Me gusta la idea- dijo Cristal- ¿vienes _____?- Me encontraba tan distraída que no preste atención a lo que decían, no hacia otra cosa que pensar en Raymond.
-¿Qué?
-Andas en las nubes amiga, estaba diciendo que si quieres ir a comer con nosotras, para celebrar tu regreso- me explico Romina.
-Pues me encantaría- me recordé la cita con Raymond- pero es que…..- iba a decir que “No” pero las vi tan felices y emocionadas, que no me atreví- voy hacer una llamada y nos vamos- las tres asintieron mientras se subían al carro, le marque a Ray que me contesto al primer timbrazo.
-Hola mi amor- escuchar su voz, siempre me daba un especie de escalofrío por todo el cuerpo, trate de tranquilizar mis hormonas antes de hablar.
-Hola Ray, ha surgido un inconveniente.
-¿Te paso algo?- se escucho su preocupación al otro lado del celular.
-No, nada. Solo que mis amigas quieren que vaya a celebrar mi regreso, sino te molesta que cancelemos la cena.
-Bueno- sabia que estaba decepcionado, me mordí el labio para no decirle “al diablo con mis amigas, prefiero estar en tus brazos”- esta bien, me llamas cuando llegues al hotel.
-Lo haré, Te amo.
-Yo a ti, que te diviertas - colgamos al mismo tiempo.
-Bien ¿Qué pedimos de tomar?- pregunto una de mis amigas, el camarero esperaba nuestras ordenes.
-Pidamos unos cócteles para empezar- nos trajeron la comida y las bebidas, fue una noche agradable escuchar las anécdotas de mis amigas, Romina y Cristal tenían novios, Corina estaba pensando si casarse con Luis su novio desde hace 6 años. Aunque no se cuantos cócteles me tome, ya me sentía mareada no hacia otra cosa que reírme.
-Ahora hablemos de algo serio ¿Raymond y tu están en plan de reconciliación?
-Pues…..- de verdad que ellas no se perdían de nada- les contare, pero no le digan a nadie, en realidad estamos reconciliados- las tres pegaron un gritito de felicidad.
-Me alegro por ustedes, es que siempre vi amor allí incluso mientras el juicio, Raymond fue manipulado por sus abogados que le metieron cosas en la cabeza.
-Cierto, también su familia pensó que eras culpable, creo que todo eso influyo para que Raymond hiciera lo que hizo.
-Pero nos alegramos que volvieran a estar juntos, a pesar de todo hacen una linda pareja, también me alegro que lo de tu matrimonio con Henry terminara aun estoy horrorizada por lo que te hizo.
-Yo espero no verlo mas nunca en mi vida- volví a revivir las imágenes en mi cabeza cuando me golpeaba, cerré los ojos para borrarlas- Gracias por sus palabras chicas, significan mucho para mi, aunque aun no he dado con el culpable de que me enviaran a la cárcel.
-¿Hablaste con Mónica?
-Si, pero ella no creo que haya sido.
-¿Entonces quien crees que fue?
-No lo se, no tengo sospechosos- aun sin contarles lo de mi hermana.
-Pronto va a caer, no te preocupes. La verdad siempre sale a la luz- me dijo Romina.
Llegue al hotel, aun cuarto para las ocho, estaba muerta del sueño, esos cócteles me habían dejado mareada hace tiempo que no bebía.
Unos minutos después, ya estaba lista para irme a dormir, cuando escuche la puerta, no quería abrir pero se volvió más insistente.
Quede sorprendida al ver que se trataba de Raymond, estaba cruzado de brazos, parecía enojado.
-Se te olvidado algo…
-¿Qué cosa?- fue cuando recordé debí haberlo llamado- lo siento es que se me olvido, tenia tanto sueño.
-¿Estuviste bebiendo? - me sonroje, él entro a la pequeña sala y cerré la puerta.
-Pues unos cuantos tragos- sonreí, él seguía serio- ¿Qué pasa?
-Tenemos que hablar, ______.
Los nervios me atacaron derepente, había venido a ¿terminar conmigo? ¿se había arrepentido de nuestra relación otra vez?