Recordaba la vez que pensé estar embarazada ese día me sentía muy mal, mareos, nauseas los típicos síntomas.
Mis amigas estaban muy preocupada por mi.
-¿Seguro que estas bien?- me pregunto Cristal.
-No lo creo no se lo que me pasa hay no me he sentido bien- tocándose la frente, sentía que me iba a explotar la cabeza.
-¿No estarás embrazada?- me pregunto Romina asombrada y yo la mire igual.
-Embarazada- repetí lentamente.
- Raymond y tú ya lo habrán hecho, así que es una gran posibilidad.
-Si, pero yo me cuido, no es posible que lo este aunque….- recordé algo, sintió un asusto en mi pecho.
-¿Aunque, que?- pregunto con impaciencia Corina.
-Bueno tomo pastillas, pero se me olvido tomarlas por dos días.
-¿Qué? Nos das más la razón, amiga- dijo Romina.
-Pero solo fueron dos días.
-Con eso es suficiente- dijo Cristal- Lo mejor para salir de dudas es que vayamos a una farmacia y compremos una de esas pruebas.
-Si quieres te acompañamos.
-No, gracias chicas, lo hará sola.
-¿Estas segura?
-Si- luego de los ensayos, fui a la primera farmacia que vi, pero antes me coloque unas gafas oscuras y una bufanda en la cabeza para que nadie me reconociera- Gracias- le dije al farmacéutico cuando me entrego la bolsita con la prueba, llegue a casa vi que el carro de Ray no estaba en el estacionamiento, mucho mejor así podía hacerme la prueba mas tranquila.
Fui al baño, pero antes me tome como un litro de agua, espero unos minutos.
-Ay, la prueba- me di cuenta que la había dejado encima de la cama. Fue mi gran sorpresa ver a Ray sentado y con la prueba en la mano, me miro muy serio.
-¿Estas embarazada?- mostrándome la prueba.
-No lo se- estaba nerviosa- iba hacerme la prueba ahora.
-¿Por qué no me dijiste que tenias esa duda? Se supone que somos una pareja, tenemos que tener más comunicación.
-Lo se, mi amor por favor no te enfades- di un paso hacia delante y él se levanto de la cama.
-No estoy molesto- se acerco a mi, me dio un beso- solo que estoy sorprendido que no me dijeras.
-Es que desde hace dos días me he sentido mal, no sabia porque. Mis amigas hoy me dijeron que podía ser eso. Lamento no haberte llamado.
-Ya no importa- besándome la mano- ahora vamos averiguar si esperamos a nuestro primer hijo- sonrió.
-¿Te gustaría la idea?- emocionada
-Claro que si- abrazándola por la cintura- seria feliz si tuviéramos un hijo.
-Ósea que no eres feliz ahora- hice un puchero.
Él se rió.
-Claro que soy feliz contigo mi amor, bueno seria el doble de lo feliz con un hijo de ambos.
Luego de 10 minutos Salí del baño, la espera me tenia desesperada.
-¿Lista?- me pregunto Raymond.
-Si, dime estoy o no?- Ya que él tenia la prueba en sus manos- ¿Qué dime? – estaba nerviosa.
-No quiero que te desilusiones pero salio negativo- dejo la prueba encima de la mesa.
-Me fuera gustado- me puse muy triste.
-Lo se, a mi también. Pero seguro mas adelante podría pasar,
-¿Lo crees?
-se que será así- abrazándome- I love you.
-Love you too- amaba sus abrazos, tan calidos me hacían sentir tan segura.
-No quiero verte llorar, no quiero que estés triste, siempre quiero verte sonreír- tocándome la mejilla.
El martilleo era tan fuerte, que me hizo parpadear y me sobresalte.
-Orden en la sala- dijo el juez- La acusada, se coloque de pie para escuchar el veredicto- me levante lentamente, las manos las tenia heladas.
Mire a Raymond se veía tan destrozado, sabia que estaba sufriendo igual que yo.
-Señorita _____, el jurado la ha encontrado- cerré los ojos y mi corazón latía a mil- culpable- mi mundo se caía ante mis ojos, comencé a llorar también escuche los sollozos de mi mamá, la audiencia que no salía de su asombro- 5 años, 2 meses y 4 días su sentencia se cumplirá en la cárcel de mujeres del estado, se cumplirá a partir de hoy.