sábado, 29 de enero de 2011

Capitulo 13

Recordaba la vez que pensé estar embarazada ese día me sentía muy mal, mareos, nauseas los típicos síntomas.

Mis amigas estaban muy preocupada por mi.

-¿Seguro que estas bien?- me pregunto Cristal.

-No lo creo no se lo que me pasa hay no me he sentido bien- tocándose la frente, sentía que me iba a explotar la cabeza.

-¿No estarás embrazada?- me pregunto Romina asombrada y yo la mire igual.

-Embarazada- repetí lentamente.

- Raymond y tú ya lo habrán hecho, así que es una gran posibilidad.

-Si, pero yo me cuido, no es posible que lo este aunque….- recordé algo, sintió un asusto en mi pecho.

-¿Aunque, que?- pregunto con impaciencia Corina.

-Bueno tomo pastillas, pero se me olvido tomarlas por dos días.

-¿Qué? Nos das más la razón, amiga- dijo Romina.

-Pero solo fueron dos días.

-Con eso es suficiente- dijo Cristal- Lo mejor para salir de dudas es que vayamos a una farmacia y compremos una de esas pruebas.

-Si quieres te acompañamos.

-No, gracias chicas, lo hará sola.

-¿Estas segura?

-Si- luego de los ensayos, fui a la primera farmacia que vi, pero antes me coloque unas gafas oscuras y una bufanda en la cabeza para que nadie me reconociera- Gracias- le dije al farmacéutico cuando me entrego la bolsita con la prueba, llegue a casa vi que el carro de Ray no estaba en el estacionamiento, mucho mejor así podía hacerme la prueba mas tranquila.

Fui al baño, pero antes me tome como un litro de agua, espero unos minutos.

-Ay, la prueba- me di cuenta que la había dejado encima de la cama. Fue mi gran sorpresa ver a Ray sentado y con la prueba en la mano, me miro muy serio.

-¿Estas embarazada?- mostrándome la prueba.

-No lo se- estaba nerviosa- iba hacerme la prueba ahora.

-¿Por qué no me dijiste que tenias esa duda? Se supone que somos una pareja, tenemos que tener más comunicación.

-Lo se, mi amor por favor no te enfades- di un paso hacia delante y él se levanto de la cama.

-No estoy molesto- se acerco a mi, me dio un beso- solo que estoy sorprendido que no me dijeras.

-Es que desde hace dos días me he sentido mal, no sabia porque. Mis amigas hoy me dijeron que podía ser eso. Lamento no haberte llamado.

-Ya no importa- besándome la mano- ahora vamos averiguar si esperamos a nuestro primer hijo- sonrió.

-¿Te gustaría la idea?- emocionada

-Claro que si- abrazándola por la cintura- seria feliz si tuviéramos un hijo.

-Ósea que no eres feliz ahora- hice un puchero.

Él se rió.

-Claro que soy feliz contigo mi amor, bueno seria el doble de lo feliz con un hijo de ambos.

Luego de 10 minutos Salí del baño, la espera me tenia desesperada.

-¿Lista?- me pregunto Raymond.

-Si, dime estoy o no?- Ya que él tenia la prueba en sus manos- ¿Qué dime? – estaba nerviosa.

-No quiero que te desilusiones pero salio negativo- dejo la prueba encima de la mesa.

-Me fuera gustado- me puse muy triste.

-Lo se, a mi también. Pero seguro mas adelante podría pasar,

-¿Lo crees?

-se que será así- abrazándome- I love you.

-Love you too- amaba sus abrazos, tan calidos me hacían sentir tan segura.

-No quiero verte llorar, no quiero que estés triste, siempre quiero verte sonreír- tocándome la mejilla.

El martilleo era tan fuerte, que me hizo parpadear y me sobresalte.

-Orden en la sala- dijo el juez- La acusada, se coloque de pie para escuchar el veredicto- me levante lentamente, las manos las tenia heladas.

Mire a Raymond se veía tan destrozado, sabia que estaba sufriendo igual que yo.

-Señorita _____, el jurado la ha encontrado- cerré los ojos y mi corazón latía a mil- culpable- mi mundo se caía ante mis ojos, comencé a llorar también escuche los sollozos de mi mamá, la audiencia que no salía de su asombro- 5 años, 2 meses y 4 días su sentencia se cumplirá en la cárcel de mujeres del estado, se cumplirá a partir de hoy.

viernes, 28 de enero de 2011

Capitulo 12

Un año después, en nuestro noviazgo todo iba perfecto, excepto por un detalle mi hermana seguía metiéndose entre nosotros, estaba mas que segura que ella esta enamorada de él, solo que tengo que hacer que me lo confiese.

Había estado en mi casa casi todo los días, pero a Raymond no le molestaba pero a mi si, eso tenia que llegar a su final.

-Feliz cumpleaños, mi amor- le di un enorme beso a mi novio, habíamos preparado una fiesta sorpresa.

-Gracias bebe y gracias también por la fiesta- allí estaban todos sus amigos y su familia que lo felicitaron.

-Estas viejo, hermano- le dijo Nomar de broma.

-Muy gracioso- aparentando estar enojado, luego se dieron un abrazo..

-______ podías ir por mas bocadillos ya se están terminando- me pidió mi mamá.

-Claro- salude algunos invitados que acababan de llegar, voltee a ver a mi novio estaba riéndose con algunos de sus amigos, buena señal de que la estaba pasando bien, luego fui a la cocina cuando escucho la voz de mi hermana que felicitaba a Raymond le entregaba un regalo, ella lo abrazo y le dio un beso en la mejilla, sentía que la sangra me hervía de los celos, Salí de la cocina y camine hacia ella- ¿quieres uno, Ray?- interrumpiéndolos.

-Gracias, bella-tomo uno de los bocadillos y siguió hablando con sus amigos.

-Hola, ______- me saludo mi hermana, tomo una de las cervezas que estaban en la mesa.

-Hola- coloque la bandeja en la mesa- ¿puedo hablar contigo?

-Claro que si.

-Vamos a la terraza.

Cuando estuvimos a solas, respire hondo y la mire fijamente.

-Quiero que me digas la vedad, que seas sincera conmigo.

-¿Sobre que?

-Raymond y yo estamos junto desde hace un año.

-Eso ya lo se- con fastidio- termina lo que quieres decirme de una vez.

-¿Estas enamorada de Ray?

Ella se echo a reír.

-¿De donde sacas eso? Estas loca- aun riéndose.

-Dime la verdad….lo veo en la forma como lo miras y actúas cuando esta contigo.

-Creo que estas loca, obsesionada con eso. No estoy enamorada de él- se dirigió hacia la puerta pero ya la detuve.

-¿Lo juras?

-Si, no estoy enamorada de él. Ahora por favor, suéltame- le solté el brazo y se fue.

¿Debería creerle? No estaba muy segura de su sinceridad. Entre a la casa, para seguir con la fiesta, me di cuenta que mi hermana se había ido, ahora me sentía culpable, después de cantarle cumpleaños a Raymond…. Luego de unas horas todos se fueran, me metí en la bañera necesitaba relajarme, luego de espolearme el cuerpo y me coloque un conjunto de lo mas sexy, Salí del baño y me apoye de la puerta con una pose muy sexy también y me aclare la garganta para que Ray me notara estaba acostado en la cama, cambiando los canales de la TV.

-Ray, amor- en tono muy sensual.

-¿Qué?- al verme soltó el control de golpe, me miro con la boca abierta y yo me aguante para no echarme a reír.

-¿Qué tal me veo para irme a dormir?- acercándome.

-Pues….bueno, bueno estas bella, ven- dándole unas palmadas a la cama, me senté a su lado- bella demasiado bella-sentí su mano en mi cuello, para luego besarme. Me subí encima de él, lo beso con más intensidad.

-Dime que soy la única mujer de tu vida, a la única que amas- seguía besándolo con desespero.

-Lo eres- sentía sus manos por todo mi cuerpo.

-¿Me amas? Dime que seré la única mujer a la que amaras siempre, que seré la única a la cual le harás el amor? No veras a ninguna mujer que seré la única, la única en tu corazón- lo seguí besando con fuerza, hasta que Raymond me agarro de las muñecas y me miro confundido.

-¿Qué te pasa? Me estas asustando, ______- Me levante de la cama y luego me senté, con las manos en el rostro no quería que me viera llorar.

-No me pasa nada, olvídalo- me seque las lagrimas.

-¿estas llorando?- me abrazo- dime que pasa ________, yo puedo ayudarte.

-Solo que tengo miedo de perderte.

Él sonrió, término de secar mis lágrimas.

-No tienes que tener miedo de eso, porque yo nunca te voy a dejar, te amo- me toco la mejilla.

-Yo también te amo, lo siento mucho por haber sido un poco loca- sonreí.

-Si, de verdad me asustaste. Querías abusarme de mi- los dos echamos a reír.

-¿Aun puedo abusar de ti?- empujándolo hacia la cama.

-Te doy permiso, soy todo tuyo- abriéndolo los brazos.

martes, 25 de enero de 2011

Capitulo 11

Después de haberme mudado a su casa, las cosas me parecieron más sencillas, por que podíamos estar juntos a cualquier hora….

-Me alegra estar aquí- sentándome en el sofá.

-Y tú que no querías- besándome en la mejilla.

-Bueno me equivoque, es la mejor decisión que pude tomar, fue a venirme a vivir contigo- lo bese……

Todo iba perfecto durante los siguientes días, me levantaba a las 7 de la mañana, gracias a uno de esos besos, nos duchábamos y luego yo preparaba el desayuno, nos sentábamos a ver la TV….. Parecíamos unos recién casados, todo era amor y mas amor. No podía ser más felices que estar con él…

-¿Cómo va tu relación con el jefe?- me pregunto Romina con una risa traviesa.

-Pues muy bien, hace unos días fue a mi casa para conocer a mis padres…

-Ósea que la cosa va muy en serio-dijo Cristal.

-Si, muy en serio. Estamos enamorados- respondí muy segura..

-Aunque solo tengan 2 meses, ya se fueron a vivir juntos.. Si que deben estar bien enamorados.

-Así es.

-¿La prensa o las fans celosas, ya te acosa?- pregunto Romina.

-No, aun no…por eso les pido que mantengan el secreto por ahora.

-No hay problema, amiga..

-Tengo hambre, vamos almorzar- sugirió Corina.

Todas nos fuimos a un pequeño restaurante donde la comida es estupenda, pero yo deseaba irme a casa, con mi amor. Así que comí con rapidez, para marcharme pronto.

-Bueno chicas, debo irme ya- levantándome de la silla.

-¿Tan pronto?- pregunto Cristal.

-Si, es que tengo muchas cosas que hacer en la casa, aun no he desempacado todo.

-Claro entiendo, me imagino en que estarías ocupada que ni las maletas has sacado las cosas- todas se echaron a reír.

-Son unas mala pensadas- me reí también- de verdad tengo que irme, mañana nos vemos ¿si?

-Esta bien, cuídate _______- Luego de despedirme, llegue rápido a la casa…cuando abro la puerta- Mi amor, es…- me quede asombrada, al ver quien estaba sentada en el sofá con mi novio- ¿hermana? ¿Qué haces aquí?

-Hola, mi amor- Ray se levanto y fue a darme un beso, pero yo estaba totalmente confundida.

-Hola, ______. Vine a traerte unas cosas que dejaste en la casa.

-Iba a buscarlas mañana.

-Pensé que se te habían olvidado, en fin ya te las traje- sonrió.

-Claro- yo estaba demasiado enfadada, no me gustaba gustando la actitud de mi hermana.

-¿Cómo estuvo tu día?-me pregunto Raymond.

-Bien bien- “hasta que llego y veo a mi hermana aquí”

-Yo mejor me voy, tengo tarea de la universidad.

-Pero quédate a cenar- le sugirió Raymond, le lance una mirada asesina a mi hermana que entendió claramente.

-No, mejor no. Gracias, hablamos después- abrió la puerta y se fue.

-Tu hermana es muy simpática.

-¿simpática?- me cruce de brazos, enojada.

-¿Te pasa algo?- frunció el ceño.

-Si me pasa de todo, no me gusta verte con ella.

Él se echo a reír.

-Mi princesa, no te pongas celosas. Solo tengo ojos para ti, nada más.

-Eso espero Ray, de verdad me dolería mucho si…

-Ni siquiera pienses en eso, mi princesa. Te amo.

-Que tonta soy- lo abrace- no se que me pasa, es que mi hermana te mira de forma..

-Es una niña, tal vez le emociona que tenga como cuñado aun artista. No te preocupes para eso- luego se fue hacia a la cocina, me estaba muriendo de los celos, pero es que mi hermana le coqueteaba descaradamente, lo que es llevar a tu casa, ver que una chica de 19 años, en mini faldas, sentada en el sofá con tu novio, ella hablándole cerquita….eso no podía ser normal, mi hermana me estaba sacando de mis casillas…

sábado, 22 de enero de 2011

Capitulo 10

-Le traje este ramo, para usted señora- entregándole el ramo de lirios a mi mamá, ella sonrió encantada.

-Muchas gracias, están hermosas. Las podré en un florero- se fue a la cocina.

-Eres mas lindo en persona- le dijo mi hermana que lo miraba embobada.

-Ja ja Gracias, _______ me habla mucho de ti, son igual de bellas.

-Haces que me sonroje- todos nos reímos, la cena fue estupenda, Raymond les hablaba a mis padres, sobre su carrera y todos los logros que había alcanzado, me sentía tan feliz, mi familia también lo estaba. Había encontrado aun hombre que me quería, que me respetara y que me protegería.

-Aquí vamos con el postre, espero que te guste el flan de vainilla- le dijo a Raymond

-Si, claro. Gracias- probando un poco del flan- esta rico, señora.

-Oye, hijo ¿pretendes casarte con mi hija, cuando?- dijo mi papá con seriedad, yo casi me atraganto con el flan, mi hermana se rió, la cara de Raymond era un poema.

-Pues, aun no estaba pensando en el matrimonio, pero puede estar seguro que si pienso casarme con _______ algún día. la amo mucho.

-Claro, aunque solo llevaban un mes juntos. Ósea que pudieran pasar muchas cosas en el camino.

-Si, pero de algo de estoy completamente seguro es que la amo y quiero hacerla feliz, en este momento. Pase lo que pase en el futuro- Me miro, tomo una de mis manos y la beso, yo sonreí porque estaba demostrándole a mi papá que quería algo serio conmigo.

-Me alegro oírlo mucho, por que si le haces daño a mi hija, puede que no tenga hijos, pero ellas tienen primos que son militares, pueden....

-Por favor, mi amor- dijo mi mamá asombrada.

-Ay, papa- indignada- no le digas esas cosas a Raymond.

-Verdad, no quieres asustarlo con eso- dijo mi hermana- No le hagas caso.

-Tranquilo, señor- quería reírse- no voy hacerle daño a su hija, se lo prometo.
-Bueno confió en su palabra.

Luego de la cena, todos se fueron a dormir, excepto Raymond y yo que estábamos en la cena, sentados en el sofá muy abrazaditos, yo apoyada de su hombro y él apoyo sobre mi cabeza. Nos tomábamos las manos.

-Algún día podré un anillo aquí, serás solo mía.

-No hace falta un anillo para eso, ya soy toda tuya- sonreí, levante la mirada para mirarlo- te quiero.

-Yo te quiero mas- me beso en la frente y luego miro su reloj- debo irme es tarde- nos levantamos del sofá.

-Voy a extrañarte esta noche- lo abrace.

-Bueno puedes venir a mi casa, tampoco quiero dormir solo.

-No, puedo. Mi papá aun es poco anticuado. Prometo ir mañana temprano en la mañana.

-Esta bien- me dio un beso pequeño- La cena estuvo de fabulosa, tu mamá es buena cocinera.

-Si lo es, me dijo que ella se encargaría de la comida, el día de nuestra boda- me reí.

-Me parece perfecto- lo acompañe a la puerta, donde nos dimos un beso apasionado que nunca quería terminar pero tuve que romper la magia- conduce con cuidado.

-Tú sueña conmigo, te quiero.

-Yo a ti- le di otro beso, luego se fue.

También recuerdo aquel día que me propuso mudarme a su casa.

-¿Mudarme? ¿Aquí?- le pregunte, mientras apartaba el cabello abortado de mi frente y con la otra me cubría con la sabana.

-Si, es que no puedo estar lejos de ti, es difícil despertarme por la mañana ver que no estas, no creo que pueda seguir sobreviviendo así.

-Si eres exagerado- me reí, mientras me subir encima de él para besarlo - Acepto mudarme contigo, pero no será fácil por mis padres.

Nuestra relación era casi perfecta. Aunque para mis padres les fue difícil aceptarlo, que pensaban ellos que me quedaría toda la vida viviendo con ellos.

-¿Estas segura que quieres mudarte, no es muy pronto?

-No, mamá. Raymond y yo estamos muy enamorados. Queremos estar juntos, su casa me queda a 30 minutos de aquí. no nos gusta estar lejos uno del otro.

-Claro yo entiendo eso, pero es que aun no se han casado.

-Mamá estamos en el siglo 21, ahora las parejas viven juntas sin estar casadas, es algo normal hoy en día- continué empacando mis cosas, Raymond me esperaba abajo- Mañana vengo por el resto.

-Bueno se que eres mayor y ya tomas tu propias decisiones, pero sabes que cuentas con nosotros siempre.

-Gracias mamá- la abrace, luego salí de la habitación y baje por las escaleras, para mi sorpresa encontré a mi hermana, hablando con Raymond cómodamente en el sofá, ella tenia su mano en su brazo acariciándolo, le sonreía como tonta y él le hablaba también con una sonrisa en el rostro, nunca me he considerado una mujer celosa, ni menos con mi hermana. Pero en ese momento sentí unos celos espantoso, baje las escaleras con las maletas y las coloque en el suelo con fuerza, ellos se sobresaltaron, enseguida mi hermana se levanto del sofá y bajo la mirada, estaba nerviosa claro si la había cachado coqueteándole a mi novio.

-¿Estas lista, mi amor?

-Si, aunque aun me quedan algunas cosas arriba.

-No te preocupes luego las vienes a buscar- me ayudo con las dos maletas- ¿te paso algo?- yo miraba a mi hermana, estaba tan enojada.

-No nada, por que no te adelantas. Necesito hablar unas cosas con mi hermana.

-Esta bien, te espero en el carro- Cuando Raymond se fue, me cruce de brazos esperando a que me dijera algo...

-¿Que te pasa con mi novio?

-No me pasa nada- mirándome con indiferencia.

-Mucho cuidado, por que no me importa si eres hermana. Pero no quiero que te metas en mi relación.

-________ me ofendes- pero no parecía ofendida- no estaba coqueteándole, solo hablábamos. Deja los celos- se fue dejándome con la palabra en la boca.

viernes, 21 de enero de 2011

Capitulo 9

Llegamos al hotel a la velocidad de la luz, bueno en realidad ni lo note, en todo el camino. Íbamos besándonos o hablando de cualquier cosa. Cuando llegamos entramos al lobby, por suerte no había mucha gente y fuimos hasta los ascensores.

Ray me tomo de la mano, para luego darme un beso en la mejilla, cuando se abrieron las puertas del ascensor, salio una mujer. La había visto antes trabajaba para el.

-Hola, Ray. No te había visto en toda la tarde, te estábamos buscando para la entrevista.

-Se me olvido.

-Si seguro- mirándome a mi, con rabia- ¿Tu que haces aquí?- refiriéndose a mi.

-Pues….

-Ella es mi novia- dijo Raymond interrumpiéndome, casi me cago para atrás ¿Su novia? Sonreí como tonta, aquello tenía que ser un sueño.

-Tu novia- sonrió la chica- no lo sabia, felicidades entonces. Aunque no seria bueno ahora que la prensa sepa que tienes una relación tu bailarina.

-No te preocupes yo me encargo de la prensa si se enteran ¿Qué importa?

La mujer me miro de la mala gana y se despidió de Raymond, nosotros entramos al ascensor.

-No le caí muy bien- le dije.

-A ella no le importa mi vida privada, le pago para que trabaje nada más. Así que tranquila, mi amor- me dio un beso. Cuando llegamos a su habitación, me quede en el umbral de la puerta- ¿Qué paso?- sonriendo.

-Explícame eso que soy tu novia- sonriendo también.

-¿Acaso no lo eres?

-Bueno es que no me lo has pedido formalmente.

-Cierto, no se donde tengo la cabeza, cuando estoy contigo es difícil enfocarse en otra cosa- acerco a mi, me beso en los labios con cariño- ¿Quieres ser mi novia, belleza?

-Si, quiero- lo abrace con fuerza y cerré los ojos para no llorar de felicidad.

Luego nos besamos como si se fuera acabar el mundo, no se en que momento terminamos en la cama- ¿Quieres hacerlo?

-Si, lo deseo mucho.

-Entonces voy a devorarte completa- me beso de nuevo con una pasión increíble. Juntos nos quitamos la ropa lentamente, sentía que iba explorando todo mi cuerpo con sus besos y sus caricias- Eres tan única, bella, deliciosa….Me encantas, ________ me encantas. Nunca voy a saciarme de ti- Fue increíble no tengo palabras para expresar esa primera vez que tuvimos juntos.

Nuestra relación era perfecta, todos esos días la pasamos juntos, no queríamos separarnos. Me acuerdo una vez, que estaba acostada en la cama y quise levantarme para darme un baño, cuando Ray me agarro del brazo.

-Mi amor, perdona si te desperté.

-No estaba dormido ¿A dónde vas?

-A darme un baño, llevamos 7 horas metidos aquí- él sonrió con picardía.

-No mejor vuelve a la cama- tumbo a su lado, comenzó a llenarme de besos en todos lados y yo me reía- no quiero que me dejes solito- se echo a reír.

Luego de la gira, todos sabían de nuestra relación, pero nadie decía nada. Excepto mis amigas no hablaban de otra que sino de eso. En fin, les respondí claro omitiendo ciertas partes, que no vienen al caso.

El momento mas especial de nuestra relación fue cuando Raymond conoció a mi familia, ese día estaba nerviosa y él también. Antes de la cena, fui a su casa.

-¿Estas nervioso?- le pregunto.

-Si- arreglándose la camisa enfrente del espejo.

-No deberías, mis padres van a caerte bien e igual mi hermana, no tienes nada que preocuparte- lo abrace por la espalda, le di un beso en el hombro.

-No se, es la primera vez que hago esto.

-Me siento afortunada- sonreí.

-Es por que fuiste la única que pudo robarme el corazón- se volteo para darme un beso en la boca, luego me abrazo.

-Ray, no recuerda la cena es en media hora- tratando de que me soltara.

-Vamos, quiero hacerte el amor- me beso en el cuello, muy a mi pesar me safe de sus brazos.

-No, no hay tiempo para eso. Mas tarde, te lo prometo-tome mi bolso- debo irme, tengo que supervisar que todo este listo en casa, te espero allá.

-Esta bien, llegare puntual.

-Eso espero, te amo- le di un beso.

-Yo a ti- nos despedimos.

Cuando llegue a mi casa, encontré todo ordenado, la mesa estaba impecable y hermosa. Mi mamá estaba en la cocina, supervisando la comida, mi papá terminando de arreglarse e igual mi hermana. Subí a mi cuarto, me cambie de vestido y me arregle el maquillaje, luego volví a bajar. Mi familia estaba en la sala.

-¿Todo listo?

-Si, hija- dijo mi mama- la cena quedo riquísima- sonriendo satisfecha.

-Seguro que si, mamá por cierto estas hermosa- le bese la mejilla.

-Estoy tan emocionada aun sin poder creer que mi hermana sea novia de DY.

-Pues si estoy feliz aunque antes de venir el me dijo que estaba un poco nervioso.

-Debería antes tengo que darle mi probación.

-Ay papá, Ray es un amor, ya vas a ver que te va a fascinar- se escucho el sonido del timbre- debe ser él- corrí abrir la puerta- Mi amor- le di un beso- se veía tan hermoso como siempre, llevaba consigo un arreglo de flores eran lirios.

-Hola mi amor, espero no haber llegado tarde.

-No claro que no, pasa- entro a la casa, nos tomamos de la mano- Familia les presento a mi novio, Raymond Ayala, Ray ellos son mi familia.

Mamá fue la primera en saludarlo, siempre tan alegre ella y después mi hermana que no cabía de la sorpresa, mi papa estaba muy serio como de costumbre, luego de las presentaciones, pasamos a la mesa.

miércoles, 19 de enero de 2011

Capitulo 08

Estábamos en la habitación de hotel con mis compañeras de baile, la noche anterior no había podido dormir no hacia otra cosa que pensar en Raymond.

-Ahora estamos solas, puedes decirnos con confianza- dijo Romina.

-¿Tienes una relación con nuestro jefe?- pregunto Cristal.

-Prometemos que no vamos a decir nada a nadie- Me prometió Corina y mis otras dos amigas asintieron.

-Esta bien voy a contarles. Raymond y yo estamos comenzando algo- sonreí.

-¿Algo? Ósea que si están juntos- me pregunto Cristal.

-Si, mas o menos. Aun no es nada oficial.

-¿Cómo besa?- pregunto con inocencia Romina, todas nos echamos a reír después.

-Pues, besa riquísimo. Ya es todo lo que voy a decir- aun riendo- mejor vamos almorzar me muero de hambre.

-Bueno se que quieres evitar el tema, _____. Pero muchas mujeres te envidian, yo soy una- se echo a reír- que suerte que hayas atrapado el corazón de Raymond.

-Si, me siento afortunada. Pero veremos que pasa mas adelante.

Las 4 bajamos en el ascensor hasta el restaurante cerca del hotel, entraron Romina cerco a mi y me dijo al oído.

-Mira allí, esta Raymond- enseguida voltee hacia la dirección que me dijo mi amiga, ahí estaba él mirándome fijamente luego me sonrió y yo le regrese también una sonrisa.

Me hizo señas con la mano, para que me acercara a su mesa.

-Quiere que vayas, anda- dijo Cristal.

-No se, vine a comer con ustedes.

-No seas tonta, nosotras estaremos bien, ve con él- me regaño Corina.

-Las veo luego- me despedí de ellas, las piernas me temblaban cada paso que daba hacia la mesa de Raymond, estaba sentado solo. Aunque su guarda espalda estaba en la mesa de al lado- Hola- me dije con cierta timidez.

-Hola, siéntate- se puso de pie, aparto la silla para que me sentara.

-Gracias- le dije cuando ya me había sentado.

-Te ves hermosa- sonreí ese hombre me ponía como tonta.

-Gracias de nuevo, tu también te ves hermoso- él se echo a reír, cuando se reía sentía que me daba un escalofrió por todo el cuerpo.

-Trato de enloquecer a las nenas, tu sabes- riéndose, no se porque pero su comentario me puso seria, de solo imaginar a todas las mujeres vueltas locas corriendo detrás de él- es broma, Mami- me toco la mano, me sobresalte.

-Si, se que es broma.

-No te pongas celosa, tu eres la única a quien quiero impresionar- me dio un beso en la mejilla, casi me quedo sin aliento- ¿Qué quieres comer?

-Lo que sea, no tengo mucha hambre- en realidad con las cosas que me decía, la forma como me miraba y me tocaba ¿Quién se acuerda de comer?

-Voy a pedir por ti ¿No te importa?- negué con la cabeza.

Pidió Mofongo plátano frito, acompañado caldo de pollo, carne frita de cerdo con pequeños mariscos y pollo, de poste un rico Flan de chocolate. La comida estuvo de maravilla, hasta pude conocerlo un poco mas, me hacia reír, era sumamente inteligente, carismático.

-Estuve rico el almuerzo, gracias por invitarme.

-De nada, ¿Te gustaría dar un paseo conmigo?

-Si, me gustaría ¿Pero deberías descansar? Mañana seguimos la gira.

-Estoy bien, tranquila. Quiero pasar el mayor tiempo contigo- me ayudo a levantarme de la silla, me agarro la mano como si fuéramos novios. Aunque no se si lo seamos, caminamos afuera del restaurante, mire hacia donde estaban mis amigas, todas se despidieron con una sonrisa burlona. Ya como que todo esta premeditado, porque la camioneta nos esperaba afuera. Me abrió la puerta, como todo un caballero, no sabia a donde íbamos. Pero con él iría hasta el fin del mundo.

-Llegamos- Pestañee con asombro, que rápido habíamos llegado, ni cuenta me di. Claro si iba por todo el camino mirándolo atenta como mensa, mire por la ventana y estábamos en una playa, desierta.

-¿Qué hacemos aquí?

-Pasear por la playa, vamos- se bajo de la camioneta y luego me ayudo a mi.

-No traje lo adecuado para bañarme en el mar.

-Lo se, pero no vamos a meternos. Solo quiero hablar contigo en privado, conocernos mejor.

Caminamos un rato la playa, hacia una brisa deliciosa, luego vimos unas sillas de playas bajo las palmeras y nos sentamos ahí.

-¿Qué quieres saber de mi?- le pregunte.

-Pues todo, quiero saberlo todo. Tu comida favorita, tu color favorito, tu ropa favorita….-Me rey, le dije lo que quería saber, él me escuchaba atento. Le hable de mis gustos, de mis padres, de mi hermana, mi niñez, todo.

-Pero basta de hablar de mi, ahora te toca contarme. Yo también quiero saberlo todo de ti.

Me contó algunas etapas dura de su vida como las había superado, me daba cuenta del gran ser humano que era, sencillo y humilde. Siempre le mostraba una sonrisa a la vida.

-Ahora que hemos hablando de nosotros- se acerco a mí, agarro mi mano y la beso- pasemos al segundo paso.

-¿Segundo paso?- trague saliva asustada- ¿A que te refieres?

-A esto- me agarro desprevenida con aquel beso apasionado, sentí su peso encima de mi cuerpo, cosa que me encanto, me aferre a sus hombros, para que siguiera besándome mas, recorrió sus labios por tu cuello, hasta llegar a mi oído- Es que mis labios son de los mejores atletas, saben como correr por toda tu piel morena
Soy mago como Gilbert jugando sobre la arena, Nena es que tu me matas con tu coqueteo, tu cuerpo pide mas, belleza tropical, Cuando la brisa te da, me matas con tu coqueteo Apaga el celular, déjate llevar Que se fue la señal, mátame con tu coqueteo. Estamos jugando con fuego eh, Hay que apagarlo sin miedo, Si
Que el único testigo de esto será el amanecer, mátame con tu coqueteo
Estamos jugando con fuego eh, Hay que apagarlo sin miedo, Si
Que el único testigo de esto será el amanecer, Solos tu y yo bebe- me estaba cantando al oído, fue lo mas excitante que había experimentado en mi vida.

-Hmmmm- fue lo único que pude decir, estaba en el paraíso.

-Sabes no creo que pueda aguantar tanto, no puedo mantener mis manos quietas sin querer tocarte- Me dio otro beso- mejor vámonos al hotel- abrí los ojos, vi el fuego que mostraban sus ojos, asentí con la cabeza.

lunes, 17 de enero de 2011

Capitulo 07

Cuando nos fuimos de gira, Raymond me evitaba ni siquiera me miraba, eso me estaba afectando mucho su indeferencia me dolía, quería hablar con él siempre que quería alguien interrumpía.

Lo que colmo mi paciencia, fue cuando estábamos en pleno concierto, todo iba de maravilla, cada noche era mejor. Me emocionaba mucho bailar delante de tanta multitud. Pero cuando tocaba el famoso “Tirate un paso” yo era la penúltima que Ray tenia que llamar.

-Cristal, tirate un paso…Cristal, tirate un paso- cantaba Ray, cuando se suponía que venia yo, no me llamo, me enoje tanto, que me Salí del concierto, a pesar de que uno de los productores me llamaba a gritos, no quise voltearme….estaba tan furiosa que las lagrimas afloraban por salir ¿Por qué me había hecho eso? ¿Me humillo entre tanta gente? Debería haberlo bofeteado. Entre al camerino, tome agua. Buscando la manera de calmarme. No quería hablar con nadie.
Paso una hora, el concierto había terminado y mis amigas entraron al camerino, al verme se acercaron a mi preocupada.
-¿Qué paso?- pregunto Romina preocupada.
-Nos asuste mucho, cuando saliste así del escenario- intervino Corina.
-Nuestro Jefe estaba furioso por lo que hiciste- Cristal parecía asustada.
-No me interesa, acaso no vieron lo que hizo. No me nombro para lo del tirate un paso, toda esta semana ha estado ignorándome.
-¿Por qué crees eso?- pregunto Corina.
-¿Qué te traes con él?- pregunto Romina.
-¿Tienes una relación con nuestro jefe?- pregunto Cristal mas directa.
-Claro que no-las mire, molesta- no tenga nada con él, no se que le pasa conmigo.
-Tal vez le gustas y no sabe como decírtelo.
“Si supieras, Romina” pensé, mientras disimulaba una sonrisa.
En este instante hizo su apareció Raymond, sus ojos chispeaba furia, si la mirada matara desde cuando estuviera en el panteón. 
-Déjenme solo con ________- aquella manera tan autoritaria me hizo estremecer se que a mis amigas les paso igual, todas salieron en silencio. Hubo un silencio incomodo- ¿Por qué hiciste eso?
-¿Por qué lo hice? ¿Me lo preguntas? Tu eres el culpable, lo que me hiciste me dolió mucho, no me llamaste para “El tirate un paso” dejándome en ridículo.
-Lo siento olvide- pero esa disculpa me pareció mas falsa.
-No te creo, lo hiciste al propósito- le alcé la voz.
-No me grites, soy tu jefe. ¿Entiendes? Es mi show hago lo que quiero.
-Pero eso no te da derecho a tratarme así. De ignorarme como si no existirá-las lagrimas querían salir, pero ni loca me pondría a llorar delante de él, miro de manera fría y dio paso hacia a mi, yo retrocedí.
-¿Me tienes miedo?
-No- “Si, pero por lo que estoy sintiendo por ti”
-Entonces porque no arriesgarte- dio otro paso y otro. Hasta que nuestros cuerpos quedaron mas cerca- Admito que hice mal, pero lo hice porque estoy furioso conmigo mismo.
-¿Eso, porque?- le pregunte confundida.
-Me gustas mucho, pero creo que fui demasiado directo y te asuste. Lo siento de corazón, pague mi rabia contigo debió ser así. Pero no me arrepiento de haberte besado, como deseo hacerlo ahora- sin dejarme ni siquiera reaccionar me beso, pero lo empuje y él me miro confundido.
-No vuelvas hacer eso, esto no puede ser. No quiero que mi trabajo se vea afectado, por favor entiéndalo.
-No entiendo, se que también te gusto, por la manera que te entregas a mi cuando te beso.
-No estas equivocado, estoy muy cansada quiero irme al hotel, hablamos después- tome mis cosas y Salí del camerino, sabia que estaría enojado pero debe entender que lo nuestro no podía hacer ponía en riesgo muchas cosas.
Llegamos al hotel, lo primero que hice fue darme un baño de agua fría, lo necesitaba para relajarme y sacarme a Raymond de la cabeza. Salí de la ducha y me mire al espejo. ¿Estaría haciendo las cosas bien? No podía negarlo también sentía algo por él ¿Lo amaba? ¿Me había enamorado tan rápido? Abrí los ojos con sorpresa. Tenía que hablar con Raymond, tal vez había sido una estupida y que tal vez él tenga razón debería arriesgarme, Salí del baño y me vestí con lo primero que vi en la maleta y salí de la habitación. Subí al piso donde estaba Raymond, ya eran las 3 de la mañana, seguro estaría dormido, dude por un momento si tocarle. Pero antes de que lo hiciera, Raymond abrió y no parecía sorprendido ¿me estaría esperando?
-¿Qué haces aquí?
-Vine hablar contigo, mejor dicho a disculparme. Creo que todo esto, me esta volviendo loca ¿puedo pasar?
-Si, pasa- se puso aun lado, me dejo pasar y luego cerro la puerta.
-Perdón si estabas apunto de irte a dormir, se que mañana tienes demasiadas cosas que hacer.
-No, tranquila. No podía dormir me cuesta a veces. Siéntate- señalando su cama.
-No, gracias estoy mejor de pie, además solo quería decirte eso. Que me disculparas y comencemos desde cero.
-Sabes perfectamente lo que quiero.
-Lo se- acepte.
-¿Por qué no internarlo? Lo dices por que soy cantante y crees que jugare contigo.
-Si- le confesé.
-Pues no lo haré, lo juro. Te seré fiel por todo el tiempo que estemos juntos- me tomo de la mano y la beso- ¿Me quieres, ________? Por que si te quiero.
-Si, también te quiero- sonreí, no podía estar pasándome esto ¿me quería? ¿a mi? Si es un sueño no quiero despertar nunca- bésame, para poder creerlo.
-Puedo besarte todos los días de mi vida, nunca me cansaría- se acerco a mi, con sus manos toco mi rostro, para luego besarme con ternura, fueron varios minutos, no se en que momento, llegamos a la cama seguíamos besándonos, hasta que Ray se detuvo y me miro con seriedad.
-Vamos rápido, no quiero que se dañe lo nuestro. Es mejor esperar para este momento, quiero conocerte mejor- dio un pequeño beso ¿así o mas tierno? De paso es un caballero, me ayudo a levantarme de la cama.
-Yo que quería seguir besándote- abrazándolo.
-No me tientes, yo en realidad quería hacer el amor contigo- esa confesión y hizo que se me parara la circulación- pero puedo esperar, esta que  llegue el momento preciso, ahora no. Mejor ve a dormir, buenas noches- me beso nuevamente.
-Lo que tu digas- sonreí- buenas noches-Me fui feliz a mi habitacion. 

sábado, 15 de enero de 2011

Capitulo 06

Llegue a mi casa a darme un baño con agua tibia, había sido un día difícil pero con buenas resultados, ahora era bailarina oficial del mejor cantante urbano, eso me tenia feliz. No podía la atracción que sentí cuando lo conocí, pero no podía hacerme muchas ilusiones lo menos que quería en mi vida era una relación amorosa con mi jefe.

-Estamos tan contentos por ti hija- me dijo mi mamá, mientras cenábamos.

-Gracias de verdad, le puse mucho esfuerzo a esto. Sabia que podría lograrlo- sonreí alegremente.

-¿Cuéntame lo conociste?- me pregunto mi hermana.

-Si, es bellísimo y encantador. Mas de lo que esperaba- “También me gusto mas de lo que debía” admití, pero eso era imposible.

-Wow, que envidia hermana que conocieras al mismísimo Daddy Yankee, yo me fuera muerto en el momento- todos nos echamos a reír, compartíamos la misma felicidad.

Los días de ensayos fueron fuertes, pero valía la pena. Pronto saldría de gira con Raymond, aunque durante de esos días no lo había visto mas, supe por el Facebook que estaba terminando de grabar algunas canciones, ansiaba tanto volver a verlo.

Seguía trabajando en mis ensayos, que todas las coreografías salieran de lo mejor.

Salimos de la academia y me despedida de mis amigas, cuando una camioneta negra se estaciono enfrente de mi, al principio me asuste hasta decidí echarme a correr, pero respire aliviada y emocionada cuando vi de quien se trataba.

-Hola, mami ¿Cómo estas?- me pregunto con aquella voz tan sexy, mientras me sonreía.

-Hola, Jefe. Estoy bien y tu?

-Feliz de verte, todos estos días he pensando en ti.

-¿En mi? No creo- sonreí nerviosa.

-Si, como se puede olvidar a una mujer tan bella, jamás ¿Aun quieres tomar algo conmigo?

Me sonroje completamente, Dios que hombre tan directo, me estaba coqueteando e invitándome a salir, pero lo menos que podía hacer era aceptar su invitación, conocía muy bien los artistas y solo buscaban una cosa.

-Disculpe que sea grosera, pero no uno el trabajo con el placer- le dije con firmeza, pero él solo me miro divertido.

-Pues nadie esta diciendo que te estoy invitando a mi cama, ni mucho menos. Solo te he invitado a comer o beber algo no se, solo eso. Para conocernos mejor.

Me dio la impresión que se había ofendido pero él tenia que saber que no estaba a su alcanza, aunque me parecía que estaba bueno y todo lo demás, había que dejar los puntos muy claros.

-No, puedo. Tengo mucho que hacer, pronto estaremos de gira.

-Si, eso. Pero como tu jefe, te digo que canceles eso de tus ensayos y vengas conmigo- me dijo en tono amenazador.

-Soy su empleada, no su esclava para que me hable así- le dije furiosa y comencé a caminar. A pesar que él me llamaba y escuche que soltó una palabrota no diré cual pero hizo que caminara más rápido.

-¡Espera!- me tomo del brazo, me voltee molesta, solo quería que me soltara-Lo siento no debí hablarte así.

-No debiste, ahora suéltame- así lo hizo- ¿Vas a despedirme?

-No claro que no, se que he sido un poco grosero. De verdad discúlpame, no se lo que me pasa contigo, pero desde que te vi he podido sacarte de mi cabeza.

Me temblaban las piernas, las manos las tenia heladas, segura estaba sonrojada totalmente.

-¿La razón, por la cual no puedes sacarme de tu cabeza, es?

-Que me gustas- tocándome el cabello, para después acércame más a él y besarme. Fue el mejor beso que me han dado en la vida, solo quería que no parara nunca, cerré los ojos dejándome llevar, hasta que el rompió la magia del momento- y mucho- me dio otro beso.

Lo empuje despacio, me aleje de él. Ese beso había sido un completo error, me dije después de recuperar la cordura.

-Esto no tiene nada profesionalismo, Jefe- me hice la enojada, cuando en realidad quería que me besara de nuevo.

-No lo tiene, porque esto no tiene nada que ver….de lo mucho que nos gustamos, de la atracción que sentimos-me dijo con una sonrisa perezosa- no me llames Jefe, solo dime Raymond.

-Primero que todo, Jefe. Soy su empleada así va a seguir y segundo no me gustas no siento ninguna atracción por usted.

-Eso no fue lo que sentí cuando me besaste.

-¡Yo no te bese!- le dije con irritación- Tu me besaste a mi, mejor me voy- comencé a caminar, pero de nuevo me tomo del brazo.

-Esta bien _______, no volveré a besarte, al menos que tu quieras.

-Claro que no quiero- eso era la mas absurda mentira, creo que a partir de ahora, lo único que quería era un beso de él, pero no iba a poner en peligro mi trabajo.

-Como quieras- ahora él que estaba enojado- ¿te llevo a tu casa?

-No, traje el carro de mi papá. Hablamos otro día, Jefe.

-Por supuesto, ______- se dio media vuelta, se fue hacia a su carro….y después se alejo en él, a toda velocidad.

-Perfecto, ________- me lamente- seguro ahora en adelante tu relación con tu jefe, será tensa e incomoda- me subí al carro de mi papá en apenas unos minutos, ya estaba en mi casa, no hacia otra cosa que pensar en el beso que me dio.

jueves, 13 de enero de 2011

Capitulo 05

-Pónganse todos de pie para escuchar el Benedicto- dijo el juez, todos se hicieron lo que había pedido-Dado a las pruebas en contra de la señorita ________, este jurado la a declarado………………..

No podía ser que esto me estuviera pasando, mi historia con Raymond no podía terminar así, él creyéndome culpable de algo que ni siquiera hice.

Recuerdo todos esos momentos hermosos que pasamos juntos, dos años con él, no se podían ir por la borda.

Cerro los ojos, no quería pensar mas en ese juicio, solo quería recordar esos dos años que fui feliz a lado de él.

-Amiga, estoy mas contenta- le dijo su amiga Cristal.

-Yo igual, no puedo creer que tenemos la oportunidad de audicionar para Daddy Yankee.

-Hay que poner alma y corazón.

-Eso es lo que mas nos sobra- sonreí, me puse a calentar con algunos pasos sencillos, había una gran fila de chicas afuera del gran teatro donde íbamos audicionar. Estaba muy nerviosa, pero segura de si misma, sabia que podría lograrlo había enseñado mucho para este momento.

Además mi familia necesitaba el dinero mi padre no terminaba de pagar la hipoteca de la casa, la deuda era muy alta.

-Por favor entren chicas- dijo el instructor de baile, entramos al teatro. Respire profundo delante de mi, estaban los jueces, éramos un aproximado de 50 chicas de todo el país.

-Muy fácil chicas. Tienen que seguir los pasos del instructor, nosotros evaluaremos su desempeño en esa, personalidad, apariencia, destreza. Absolutamente todo, solo estamos buscando a 5 de las mejores bailarines. Así que mucha suerte- nos dijo una de las jueces.

Todas nos preparamos para bailar, siguiendo las instrucciones del instructor, aunque previamente ya habíamos enseñado la coreografía, de fondo colocaron la canción “Rompe” de Daddy Yankee, todas las chicas comenzamos a bailar, me sentía nerviosa pero sabia que lo estaba haciendo bien, mi pasión era el baile.

Luego de terminar, la juez se puso de pie.

-Vamos a llamar a 10 chicas que serán la finalista y mañana escogeremos a 5. Un paso adelante a las que vaya llamando. Katty, Romina, Corina, Shirley, Cristal- cuando mencionaron a mi amiga, me emociono mucho, ella era buena bailarina, solo faltan 2 nombres, veían como daban un paso adelante, yo me decía “¿Acaso no van a llamar a mi?- por ultimo _________.....Felicidades chicas.

Cuando escuche mi nombre no pudo pegar un gritito de emoción, abrace a Cristal ambas lloramos como niñas chiquitas de la felicidad, llame a mis padres que también estaban contentos.

Solo faltaba un paso, para cumplir mi sueño. Lo lograría, Me levante temprano en la mañana, para llegar al teatro a tiempo.

Ya las otras 9 chicas se encontraban allí, mientras calentábamos. Me hice amiga de Corina y Romina me caían bien.

Nos llamaron y subimos a la tarima.

-Chicas le tenemos una sorpresa- Los jueces miraron hacia la puerta del fondo, cuando lo apareció, el mismísimo Daddy Yankee en persona, entro iluminando el teatro con aquella sonrisa, en ese momento mis piernas parecían gelatinas, que bello es pensé, mientras trataba de controlarme, veía a mis amigas que estaban sorprendidas e igual que yo.

-Hola lados- nos dijo a todas, su voz tan sexy- si no les importa, las observare- sentándose junto al jurado.

-Vamos a darle comienzo- colocaron la música esta vez era “Pata-Boom” tome mi posición ahora si que estaba súper nerviosa, teniéndolo a él ahí.

La coreografía estuvo excelente, termine agotada pero valía la pena cada esfuerzo y dedicación al final vería los resultados.

-A las 5 chicas que llame, formaran parte del cuerpo de baile de Daddy Yankee, llamo a la primera chica y luego a la tercera- Romina, Corina, Cristal y _______, Felicidades.

Todas nos abrazamos emocionadas, lo habíamos logrado. No podía creerlo!

-Felicidades nenas, feliz de tenerlas a ustedes trabajando para mi- dijo Yankee, mientras se ponía de pie, se marchaba. Yo pensando que se quedaría para conocerlos, pero bueno que se puede hacer con un artista tan ocupado.

Llame a mis padres, que no dejaba de gritar por el teléfono de la emoción. Me despedí de mis amigas.

-Recuerda que el ensayo es a las 9 de la mañana- me recordó Cristal.

-No me olvido- mientras guardaba mis tenis en mi bolso.

-¿Segura que no quieres que te lleve?

-Si estoy segura.

-Nos vemos mañana- cuando se fue, me quede sentada en el suelo, colocándome mis tacones, cuando escuche unos pasos.

-Hola ¿Qué haces aquí tan sola?- esa voz me sobresalto, pegue un grito del susto.

-Dios mió, me asústate- tocándome el pecho.

-Lo siento no era mi intención- cuando vi de quien se trataba, mi corazón latió mas rápido.

-¿Qué haces en el suelo? ¿Te lastimaste?- evidentemente preocupado.

-No estoy bien, solo me ponía mis tacones.

-Claro y las chicas- mirando a su alrededor.

-Ellas se fueron, hace un rato- me puse de pie, sentí que miro de arriba abajo prácticamente desnudándome con la mirada, eso me incomodo un poco.

-Yo que veía a conocerlas, tuve que salir un rato hacer una llamada. Pero al menos estas tu aquí- sonriéndome.

-Si, me llamo ________.

-Es un placer conocerte, me llamo Raymond, pero puedes decirme como tu quieras- su sonrisa se volvió mas picara ¿coqueteándome? Si sueña _______.

-Gracias por darme la oportunidad, te aseguro que no voy a fallarte.

-Estoy seguro que no lo harás, te mueves muy bien- lo mire confusa, él se echo a reír- digo en la tarima, lo note.

-Entendí perfectamente- irritada, tener a ese hombre cerca me estaba poniendo mal, nunca experimentado nada igual, ni siquiera con mi ex novio.

-¿Te gustaría tomar algo, conmigo?- Me invito, yo quede en blanco con aquella pregunta, apenas nos conocimos, me estaba invitado a tomarme algo con él.

-No, gracias. Tengo cosas que hacer!

-¿Un novio?

¿Qué rayos le importaba? Quise decirle pero no podía comenzar con mal pie con mi jefe, si que tuve que sonreír.

-No, es que mi familia preparo una cena para mi. Entonces no quiero llegar tarde.

-Claro, entonces será en otra ocasión _______. Sabes me alegro que seas de una de mis bailarinas, me sentiré muy feliz tenerte a mi lado.

-Lo mismo digo, Jefe- hice énfasis en la ultima palabra para que supiera que lo que éramos, empleada a Jefe. Él me sonrió, se alejo hacia la puerta.

-Hasta luego, _______- se fue, me di cuenta que no había respirado. Me lleve la mano al corazón, aparte de estar buenísimo, le gusta el coqueteo. Me reí mientras agarraba mis cosas y salía del teatro.

miércoles, 12 de enero de 2011

Capitulo 04

Se sentó en la silla enfrente de mi. Estaba muy serio parecía que no quería verme a la cara, le costaba.

-¿De que quieres hablarme? Si, vienes a insultarme es preferible que te vayas.

-No vine a insultarte- parecía indignado- solo quiero que me digas la verdad.

-¿Qué verdad? Que soy inocente, pues si lo soy. Pero lo veo en tus ojos, se que no vas a creerme.

-Te ame mucho, _______. Mas de lo que había amado antes, te di todo. Pero admito que se me hace muy difícil creer que hayas hecho algo así.

-Jamás haría algo para hacerte daño, yo también te amo- no quería llorar, pero me dolía.

-Todas las pruebas de acosan, tu misma me dijiste en una oportunidad que tus padres tenían problemas económicos, sino pagaban la hipoteca podrían perder la casa.

-Si es cierto, pero no soy una ladrona. Trabaje mucho para ayudar a mis padres a pagar su hipoteca y te juro que no fue con ese dinero que supuestamente me robe, no se quien hizo eso, pero creo que su objetivo era que tu y yo nos separemos. Acaso no lo ves Raymond, alguien quería hacernos daño destruir nuestra felicidad- Levante tratando de tomarle la mano.

-Señorita, siéntese-Me dijo el policía con autoridad, tuve que sentarme de nuevo.

-Mira como me tienen aquí, como si fuera una criminal.

-No se que pensar, todo este tiempo creí que eras una mujer ejemplar, la persona que con quien formaría una familia. Lo siento mucho _______, pero una parte de mi no te cree.

-No pienses con la cabeza, mi amor. Sino con el corazón, mírame a los ojos. ¿Acaso te miento? Yo no lo hice, no soy culpable. Lo que mas me duele, no es el hecho de estar aquí, sino es que tú no confías en mí.

-Lo siento _______, pero todo apunta que eres culpable, me siento dolido. Pudiste pedirme ayuda, no robándome.

-Que no lo hice- le grite, él me miro sorprendido, nunca le había alzado la voz.

-Señorita, sino se comporta se ira a la celda- me amenazo el policía.

-Pues sabe que lléveme, no quiero seguir hablando con él, por favor Raymond vete si no quieres creerme en mi, entonces no pudo hacer nada.

Él se levanto despacio, sabia que esto resaltaba tan difícil como para él como para mí.

-Tienes razón, en la cárcel te vas a quedar. Yo me encargare que sea así, es una lastima que haya perdido 2 años de mi vida, contigo- dicho eso, se fue. Rápido me limpie las lagrimas, no quería llorar debía ser fuerte.

El día de juicio fue lo peor, afuera del juzgado estaba lleno de periodistas, yo tuve que salir esposada con la cabeza abajo. Pero no perdía la fe que pudiera salir de allí y que me declararan inocente.

-¿Por qué le hiciste eso, a Yankee? Todos sus fans te odiamos- me grito alguien entre aquellas personas, ni siquiera me moleste en saber quien fue, la prensa haciéndome un millón de preguntas que ni entendía, por fin entramos al juzgado. Me quitaron las esposas, me dolían las muñecas. Mire hacia atrás estaba mi familia dandome su apoyo, les sonreí y ellos a mi. también se encontraban allí la familia de Raymond al contrario ellos me miraban con rabia. Trague saliva cuando el alguacil dijo que nos pusiéramos de pie.

-Todos de pie- dijo, entro el juez con un hombre canoso, pero su rostro reflejaba la dureza.

-Damos por iniciado, el juicio a la señorita ________(nombre completo) por el delito de robo y falsificación. El abogado defensor puede comenzar- todos se sentaron, mi abogado paso al estrado.

Aquel juicio se me hizo largo, mientras pasaban los testigos, los abogados daban sus teorías, yo no dejaba de ver a Raymond al otro lado de la sala. Se veía tan afectado como yo, pero no creía en mi.

-Quiero llamar al estrado al señor Raymond Ayala- él se levanto fue al podio.

-Coloque su mano derecha sobre la Biblia-le pidió el alguacil- Jura decir toda la verdad en este tribunal.

-Si lo juro- tomo asiento, paso el abogado acosador, hacerle las preguntas.

-¿Es cierto que tuvo comprometido con la señorita ______, desde hace dos años?

-Si.

-¿también, usted sabia que ella tenia problemas financieros, antes de comprometerse?

-Si lo sabia, ella me lo había dicho en una ocasión, que sus padres tenían miedo de perder su casa.

-Por supuesto ¿Después que _______, le dice que tiene esos problemas financieros, usted comenzo a notar que faltaba dinero en su cuenta?

-Si, pero nunca pensé que….- se quedo callado.

-¿Qué su novia, podía robarlo?

-Objeción, señor juez- pidió mi abogado- Esta insinuando que mi defendida es culpable aun no se ha demostrado.

-A lugar, continué abogado.

-Responda la pregunta, señor Ayala.

-Eso mismo, era la mujer que amo, confiaba plenamente en ella, daría mi vida por ella- dijo eso, mirándome a mi, baje la mirada para no echarme a llorar.

-¿Cuándo comenzo a notar que le faltaba dinero?

-A los 2 meses después que ella me dijera de su problema.

-¿Es cierto, que su ex novia. Tenia acceso a su casa incluyendo sus documentos personales?

-Si, vivíamos juntos.

-No mas preguntas, señor juez.

-¿Abogado defensor, tiene preguntas?

-Si- mi abogado se puso de pie, fue al estrado.

-Usted, dice que los robos comenzaron hace 2 meses. Pero según me informaron, estuvieron de viaje en Hawai.

-Cierto, pasamos 2 meses allá- Un viaje mágico, fue donde él me había pedido matrimonio.

-Entonces es imposible que mi defendida, pudo haberle robado. Porque si estuvo con usted todo ese tiempo, en que momento fue al banco o hizo la transacción de los 500.000 dolares, me imagino que estaban ocupados en otras cosas o ¿no?

Aquella pregunta dejo sin palabras a Raymond, sabia que decir.

-No mas preguntas, señor juez. Pero ahora quiero llamar al estrado a mi defendida.

Raymond se bajo del podio, subí yo, mas nerviosa que nunca- ¿Cuando estuvo en Hawai, salio usted de la habitación sin la compañía de señor Ayala?

-No siempre, hacíamos todo junto. En ningún momento me separe de su lado.

-Volviendo a la hipoteca de sus padres ¿Con que dinero lo pago?

-Con lo que gane trabajando para Raymond. Tengo todos los recibos que lo demuestran.

-No mas preguntas- mi abogado se sentó y después paso al estrado el otro abogado.

-Señorita _________ ¿Cuándo pago la hipoteca?

-Después del viaje de Hawai.

-¿Cuánto ascendía el montón?

-250,000 dolares.

-Hmmm, gracias por decirlo. Porque según la investigación policial, al señor Ayala le robaron si 500.000 dolares que fueron sacados de su cuenta, después se depositaron en la suya, pero lo que no se había revelado es que fueron en realidad 750.000 dolares. Los otros 250.000 dolares ¿Dónde estan, señorita?

-No lo se- desesperada- Yo no robe nada.

-No tengo mas preguntas.

-Ahora el jurado pasara deliberar la sentencia dado a las pruebas entregadas a este tribunal, dentro de una hora daré el Benedicto.

Fue la hora mas larga de mi vida, al menos pude hablar unos minutos con mis padres.

-Mucha fe, hija. Sabemos que eres inocente- me dijo mi mamá, mi papá me abrazo con ternura.

Rezaba para que me declarara inocente.