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Espero que les guste (:
Saludos.
Me fui nuevamente al hotel, consternada de que mi hermana se hubiera ido prácticamente huyendo.
¿Ahora como iba a demostrar que era completamente inocente? Raymond tal vez me había perdonado pero que demostrarle que no había tenido nada que ver con el robo.
Me di una ducha y después deseaba tomar una siesta, mañana comenzaba mis ensayos de solo pensar en la idea de volver a bailar, alegraba tanto mi corazón.
Cuando iba acostarme sonó el teléfono.
-¿Alo?
-Hola, mi amor- era la dulce voz de Raymond.
-Hola, cielo…- escuchar su voz me llenaba de alegría.
-¿Fui hablar con tu hermana?
-Si, pero adivine que…
-¿Qué? ¿Paso algo malo?
-No, es que Any se fue, le pago al casero 4 meses de adelanto de la renta, supuestamente le dijo que se iba aun viaje de negocios.
-Que raro que se fuera así sin avisar.
-Lo mismo pensé yo, tal vez cuando regrese nos explique por que se fue así de repente.
-Su comportamiento me resulta muy extraño….- hubo un silencio- cambiando de tema ¿quieres cenar conmigo?
-Si, me encantaría.
-Perfecto, te paso recogiendo a eso de las ocho ¿te parece?
-Si, esta bien- emocionada era nuestra primera cita en tres largos años.
-Te dejo, para que descanses, te quiero mucho.
-Yo a ti- sonreía como tonta aun después de colgar, esta cuando caí profundamente dormida seguía pensando en él.
Escuche el sonido de puerta, me desperté golpe mire la hora, ya eran las siete y media ¿Había dormido tanto? Me levante de la cama, casi me caigo con el edredón que estaba en el suelo.
-¡Ya voy!- “No puede ser Raymond, por favor no” pensé rogando, me mire al espejo y mi aspecto era espantoso, me puse unos pantalones cortos y una franela lo mas rápido posible, me había quedado dormida en ropa interior, fui abrir la puerta.
-¿Estas lista?- luego me miro de arriba abajo- por lo que veo no- me sonroje de pies a cabeza pero por el modo que me estaba mirando.
-Lo siento, me quede dormida. Pasa- lo deje entrar.
-También llegue un poco temprano.
-Es raro en ti, no te conocía por tu buena puntualidad.
Se echo a reír.
-Hay una buena explicación para eso, no aguantaba otro minuto mas sin estar contigo- me tomo en sus brazos, me beso sin previo aviso.
-Voy a cambiarme- susurre junto a su boca.
-No, así estas perfecta- besándome ahora en el cuello.
-¿Lo dirás jugando, verdad? Solo me tomare unos minutos.
-Como quieras- Su mirada me decía como “Quiero comerte completa”, pero aun no me sentía preparada para eso, así que preferí huir, se que él se dio cuenta.
-Ya estoy lista- dije después de unos diez minutos me puse un lindo y coqueto vestido negro pegado al cuerpo a la altura de las rodillas, unos tacones a juego, no me maquille mucho y me deje el cabello suelto, Raymond no me quitaba los ojos de encima, me aguante para no reírme- ¿Hola? Tierra llamando a Ray.
-Ah, perdón….es que….estas hermosa- sonrío.
-¿Nos vamos?- lo tomo del brazo.
-Si- La cena fue fabulosa, Raymond me contó muchas anécdotas de sus giras, en ninguna menciono a mi hermana, tal vez entendió que me ponía celosa al solo escuchar su nombre- ¿En serio, paso eso?- aun riendo.
-Si, fueras visto como empujamos a Candy a la piscina, después nos estaba persiguiendo por todo el lugar, para vengarse. Fue muy chistoso- él también se reía.
-Claro tú fuiste el de la idea.
-Me encanta hacer travesuras- me guiño un ojo con una sonrisa picara.
-Creo que es hora de irnos- Pago la cuenta, me acompaño de nuevo al hotel….Estábamos parados delante de mi puerta- Gracias por la cena, la pase bien.
-Yo igual, es bonito recordar buenos tiempos- se acerco a mi, me beso mas apasionado del otro que nos habíamos dado en la tarde- No sabes ganas que tengo de hacerte el amor- me susurro al odio.
-Yo también lo deseo- me volvió a besar, entramos en la habitación. Él cerró la puerta con el pie, nos acostamos en la cama. Seguimos besándonos mientras sus manos se deslizaban por todo mi cuerpo.
Se separo de mi, apenado me encantaba cuando se ponía tímido, mire alrededor algunos policías nos miraban.
-Lo siento- me dijo en voz baja.
-Esta bien, gracias por venir- sonreí.
-Escuche tus mensajes de voz, cuando pude tome el primer avión de vuelta.
-¿Y tu concierto?
-Lo termine a tiempo ¿No te hizo nada?- mirándome como buscándome cualquier tipo de herida.
-No, fui a la casa a buscar este medallón- enseñándoselo- tiene las fotos de mi padre, cuando me iba. Él llego hice lo que me dijiste.
-No debiste haber ido, si te pasaba algo yo.
-Estoy bien, Raymond yo hice la denuncia y los transmite del divorcio.
-Me parece bien, mejor te llevo al hotel.
-Creo que primero me gustaría ir al hospital.
-¿Por qué?- preocupado- dijiste que no tenías nada.
-Si, pero comenzó a dolerme de nuevo las costillas.
-Vamos- me ayudo a subirme al carro.
Estuve en el hospital, donde tuve que quedarme varios días hasta que mis costillas sanaran, Raymond tuvo que regresarse a Republica Dominicana a terminar sus compromisos me encontraba sola en aquella cama, mis amigas estaban en la gira con Ray, así que no tenia con quien hablar. Mire por la ventana, hacia una linda tarde como para ir a la playa.
Cuando tocaron la puerta.
-Pase.
-Hola, ______- voltee, mire que era mi hermana, traía una cesta de frutas, las coloco en la mesa.
-¿Qué haces aquí?- sorprendida con su visita.
-Vine a visitarte, a pesar de todo eres mi hermana.
-Claro, llevo aquí una semana ahora es que te acuerdas que existo- con suficiente ironía, para hacerla sentir incomoda.
-Tengo una explicación para eso, necesitaba pensar en muchas cosas, una de esas es mi relación contigo, para mi no es fácil.
-Para mi tampoco, gracias por venir.
-Lamento lo que te paso, ojala tu esposo pague bien caro.
-Ex esposo. Ayer oficialmente quede divorciada.
-Que bien- en sus ojos se reflejaba la sorpresa pero también pánico.
-Si- secamente.
-Creo que es mejor que me vaya y te deje descansar.
-Solo, has estado aquí 2 minutos.
-Lo se, pero quiero que te recuperes pronto.
-Gracias por la visita.
Solo me sonrío y salio de la habitación.
Por su cara no se alegro por la noticia de mi divorcio, Gracias a Raymond que había pagado a uno de los mejores abogados para representarme hacer que los transmite salieran tan rápidos.
Por supuesto Henry no quería firmarlos, pero de todos modos tuvo que hacerlo. Aun seguía en la cárcel, según el juez permanecería 3 años en prisión, me pareció poco para lo que se merecía, a pesar de sus influencias no pudo sacarse de esa.
Ahora mis planes serian salir del hospital, vender la casa y mudarme a otra más pequeña, conseguir un trabajo aunque seguro seria difícil.
Me desperté por que alguien acariciaba mi cabello, al abrí los ojos me di cuenta de que quien se trataba sacándome una sonrisa.
-Lamento haberte despertado.
-He dormido demasiado durante estos días.
-Me imagino, lo necesitabas ¿Cómo te sientes?
-Mejor ¿los shows?
-Todo salio perfecto, sabes me encontré con el medico en el pasillo y me dijo que puede darte de alta hoy.
-¿De verdad? Por fin quiero salir de aquí, el único problema es que no quiero volver a esa casa.
-Eso esta resuelto.
-¿A que te refieres con eso?
-Lleve todas tus cosas, a mi casa.
-¿Qué hiciste que? No debiste- enojada.
-No voy a dejarte en la calle.
-Puedo arreglármelas sola, ya hiciste suficiente por mi.
-No lo necesario, quiero recompensarte todo lo que te hice, los años que pasaste esa cárcel.
-¿Ahora crees en mi?
-Una parte de mí siempre creyó en ti, pero mi orgullo no me dejaba ver con claridad. Me arrepiento todos los días, porque hice, nunca debí creer que tu tuviste algo que ver con esos robos, te amaba demasiado. Pero no me di cuenta, del daño que te cause hasta que el juez te declaro culpable, sabiendo que mi corazón eras inocente.
-Para mi no es fácil olvidar no es tan sencillo, aun hay muchas cicatrices en mi que no han sanado, espero que lo entiendas.
-Claro que si. Aunque no niego que me llena de felicidad tenerte de vuelta, aquí conmigo. Poder estar cerca de ti- se acerco tanto a mí, que pensé que me besaría pero me aparte.
-¿Puedes buscar al medico?- tratando de cambiar de tema, Ray se alejo y me sonrío.
-No puedes ir de mí ni de lo que sentimos.
-¿A lo que sentimos?- mirándolo fijamente.
-Si, a que aun seguimos amándonos. ¿Me quieres? Porque yo a ti te amo.
Me quede totalmente en shock…No sabia que decir…
Tome un taxi para ir de vuelta a la casa, aunque tenía miedo de encontrarme con Henry pero no podía dejar lo único que tenia el recuerdo de mis padres.
Llegue todo estaba a oscuras y no estaba el carro de Henry, gracias al cielo.
Entre y subí corriendo las escaleras, saque el medallón del cofre donde colocaba mis joyas.
Iba a bajar las escaleras, cuando escuche la puerta…Mire asustada a Henry, él miraba con rabia.
-¡Ven aquí ______!- me grito, enseguida corrí de nuevo a la habitación, sabia que venia detrás de mi, me cerré con llave en el baño- ¿Dónde estas?- escuchaba que la lanzaba todo al suelo- solo quiero hablar contigo, ______. No voy hacerte daño, siento mucho haberte pegado, pero tú te lo merecías. Sino me fueras engañado, todo estaría bien.
Yo me quede allí en silencio, mi corazón latía con fuerza que podía oírlo y mis manos estaban heladas por el miedo…No escuche nada en los siguientes 5 minutos, saque mi celular, haría lo que me pidió Raymond, llamar a la policía pero cuando iba a llamar un fuerte golpe, hizo que se me cayera el celular en la bañera.
-¡Abre esta maldita puerta!- golpeándola una y otra vez, trate de mantener calmada, agarre el teléfono que estaba un poco mojado, rece para que sirviera- ¡Estas haciéndome enojar! ¡Ábrela de una vez, no quiero volver a pegarte! ¡Abre!- gritaba mientras golpeaba la puerta.
-Dígame cual es su emergencia- dijo la operadora.
-Por favor necesito que me ayuden, mi esposo esta fuera de si..Tuve que que….- tartamudeaba por los nervios.
-Tranquila, señora hable más despacio.
-Tuve que esconderme en el baño porque mi esposo, quiere hacerme daño. Ayer me golpeo, por favor envíen a la policía- lloraba desesperada porque Henry no dejaba de gritar y decir que le abriera.
-Déme su dirección- se la di rápidamente.
-Dense prisa, por favor- colgué, le marque a Raymond pero me salía la contestadota, así que le deje varios mensajes de voz.
-¿Con quien hablas, ___? ¿Es con él? ¿Con Raymond?- totalmente enojado. Voy a contar hasta 10 para que me abras o derribo esta puerta, pobre de ti.
-¡Déjame en paz, Henry!- le grite.
-Nunca voy a dejarte, por que eres mía. ¡Abre la puerta!
Siguió insistiendo en tumbar la puerta pero no podía, hasta que escuche voces.
-¿Señora, esta ahí?- pregunto un hombre al otro lado, estaba tan nerviosa que me daba miedo abrir.
-¿Quién es?
-La policía, recibimos su llamada. No tiene nada que temer, ya nos llevamos a su esposo, Abra la puerta.
Luego de unos segundos, abrí.
-¿Se encuentra bien?- me dijo el policía, ayudándome a sentarme en la cama.
-Si en lo que cabe, por favor tienen que ayudarme- con los ojos llenos de lagrimas- miren lo que me hizo- señalando mi ojo hinchado.
-Lo estoy viendo señora, no se preocupe. Su esposo no volverá a ponerle una mano encima, necesitamos que venga con nosotros para colocar la denuncia.
-Gracias.
En la comisaría, hice la denuncia formal. Solo esperaba que la justicia castigara a Henry por su acto tan brutal ante mi persona.
-Le prometemos que su esposo pasara largo tiempo en prisión, puede estar tranquila.
-Gracias de verdad- me dijo el abogado- quiero el divorcio cuanto antes.
-Ahora mismo movilizo esos trasmite.
Aun en la comisaría, escuche una voz preocupada a lo lejos.
-¿Dónde esta, ____? Necesito verla- enseguida me puse de pie, era Raymond.
-¿Ray?- el volteo, dejo la preocupación y su cara reflejaba alivio, yo estaba feliz de verlo, corrí abrazarlo.
-Mi amor, gracias a Dios. Estas bien- me beso en la boca, mejillas en todos lados.
-¿Nos vio?- se sentó a mi lado y me tomo de la mano.
-Si, pero luego que te fuiste horas después llego borracho y…. Fue horrible- lo abrace, él me apretó mas en sus brazos, no se cuanto estuve así con Raymond, pero extrañaba tantos sus abrazos y sus palabras de consuelo me llegaron al corazón, deje de llorar al instante.
-No volverá hacerte daño, te lo prometo. Vamos a mi casa, no quiero que te quedes aquí con él.
-No puedo irme, Henry sabes que vives al frente, es el primer lugar donde iría a buscarme.
-Entonces te alquilo una habitación en un hotel.
-No creo que…
-______, se que tienes miedo pero te prometo que todo estarás bien, no estas sola te lo recuerdo.
-Gracias- sonreí.
-No tienes que darme las gracias- me dio un beso en la mejilla- debo hacer una llamada- se levanto del sofá y marco un numero en su teléfono- Hola, si se que son a las 5…No creo que vaya…..Es que tengo una emergencia- me miro- no puedo decírtelo…. Se que todo esta vendido……No, te digo que lo cancelas.
-Raymond- me levante del sofá…Iba a cancelar algún concierto por mi y no podía permitirlo- Tu no eres de esas personas que decepcionan a sus fans, no lo hagas por mi, estaré bien.
-Pero, ____....- aun con el teléfono en la mano, lo interrumpí.
-De vez ir, acepto irme aun hotel.
-Esta bien, iré tan pronto pueda, de todos modos el avión no se ira sin mi- luego colgó- entonces prepara tus cosas, te espero aquí.
-Voy, por cierto ¿Dónde vas a cantar?
-En, Republica Dominicana.
-Te deseo el mejor de los éxitos- luego subí a mi cuarto y metí algunas de mis cosas en una pequeña maleta, me cambie de ropa- lista- cuando baje las escaleras.
-Entonces vámonos, ya te reserve una habitación en el hotel Humboldt, ahí estarás cómoda, también llame aun medico para que vaya a verte.
-No creo que sea necesario, ya no me duele tanto.
-¿Por qué ahora eres así? Solo quiero ayudarte.
-Lo siento, no se que me pasa. De verdad estoy muy agradecida por eso que haces por mí.
Nos fuimos por fin de ese infierno que llamaba “mi casa” esperaba mas nunca volver a ver a Henry en mi vida, solo quería divorciarme y comenzar nuevamente desde cero, mire a Raymond mientras conducía por la autopista, cuando sonó nuevamente su celular, mire la pantalla salía el nombre de mi hermana, entre los dientes con fuerza, que Dios me perdone pero la odiaba.
-¿No vas atender?- quise que mi voz sonara indiferente, pero sonó mas alguien que esta hirviendo por los celos.
-¡No! Ahora tu eres la única que me importa- me miro y sonrío, luego volvió la mirada a la autopista.
Eso me conmovió, el celular dejo de sonar. Llegamos al hotel, efectivamente un medico me esperaba. Me dijo que tenía que quitarme la blusa. Raymond estaba esperando afuera, porque se lo había pedido, no quería que me viera así…Creo que por dentro se sentía culpable.
-¿Te duele?- me queje de dolor, apreté los ojos para no llorar, asentí con la cabeza- creo que tienes dos costillas rotas, es mejor que vayas al hospital para hacerte unas radiografías, por ahora quiero que te apliques esta antiséptico para las heridas.
-Gracias, Doctor. Mañana iré al hospital.
-Eso espero, también que denuncies a la persona que te golpeo de esa manera tan brutal, debe estar tras las rejas- asentí de nuevo y me coloque la blusa, Salí de la habitación.
El medico también le dio las indicaciones a Raymond, el prometió llevarme. Luego se despido.
-Tengo que irme- dijo Raymond, no quería que se fuera no de nuevo.
-¿Tan pronto?- dije con tristeza, se acerco a mí.
-Terminare ese concierto lo mas rápido posible para estar contigo- me beso pero este beso fue mas especial que el otro, no quería separarme de él.
-Otra cosa- dejo su numero en un papel- cualquier cosa me llamas, si Henry se entera donde estas llamaras a la policía y te esconderás, cierras la puerta con llave no saldrás de allí, hasta que oigas a los policías ¿entendiste?
-Si, no te preocupes.
Cuando Raymond se fue, me sentí desolada. Abrí la maleta y me di cuenta que me faltaba algo muy preciado, un medallón adentro tenia una foto de mis padres, lo había dejado en la casa.
Tendría que ir a buscarlo.
No quería que Raymond me viera en ese estado, pero sentí que se acercaba mas a mi.
-Mírame, _____.
-Por favor, quiero que te vayas ahora mismo. Mi esposo puede llegar en cualquier momento no quiero tener problemas.
-Lo se, pero deseaba mucho hablar contigo. Sobre lo que pasa ayer.
-Fue un error, que no va a volver a repetirse.
-¿Un error? No me pareció así, disfrutes ese beso tanto como yo. No me lo niegues.
-Tal vez fue así, pero ahora estoy más que segura que no quiero que te acerques a mi, Raymond. Antes de terminar sufriendo de nuevo.
-No vas a sufrir, por favor _____, mírame a los ojos. Dime que ya no sientes nada por mí, que no me amas y yo me iré.
Me quede en silencio, no sabia que decirle. Las lagrimas me quemaban los ojos, no sabia si eran por sus palabras o aunque aun me dolían los golpes, pero tenia que mantener fuerte. Oculte el moretón que tenia en mi brazo, gracias al cielo se me había ocurrido poner una camisa manga larga.
-¿No vas a responderme?- me tomo del brazo, accidentalmente me queje de dolor- ¿Qué te pasa?
-Por favor suéltame el brazo.
-¿Eso es un moretón?- mirándome el brazo- ¿Cómo te hiciste esto?
-Me golpee con la puerta.
-Si, claro la bendita escusa de la puerta ¿me crees tan estupido? ¿Fue Henry?- su voz se escuchaba preocupada pero a la vez enojada.
-¡No! suéltame- logre soltarme a pesar que me dolía todo el cuerpo, quise caminar hacia la sala, pero Raymond me detuvo.
Fue cuando miro mi cara, se puso serio y luego se alarmo.
-Dios mío, ______ ¿Qué te paso?
-Nada, quiero que te vayas.
-¿Qué me vaya? Acaso no te has visto la cara, Ese maldito- estallo- cuando cruce por esa puerta, lo voy a matar.
-¡No! No quiero que te metas en problemas, Raymond. Yo puedo solucionarlo.
-No vas a poder, por tu cara y tú brazo. Pudo matarte- desvíe la mirada- ¿tienes mas golpes? Para ver- intento tocarme, pero me aparte.
-Te dije, que no.
-¿Por qué te pego?
-Ya no importa, le pediré el divorcio tan pronto llegue, pero necesito que te vayas no deseo que te encuentre aquí puede ser peor.
-Esto ya es peor, ven a mi casa. Ni loco pienso dejarte aquí sola a merced del idiota que tienes por marido, mira tu rostro- me toco delicadamente la cara- Vamos a la policía para denunciarlo, nunca mas te pondrá una mano encima porque lo matare con mis propias manos.
-No, voy a denunciar. Raymond- me senté en el sofá, me seque las lágrimas que al final salieron.
-¿Cómo, que no? ¿Estas loca?
-Es que no entiendes, Henry es abogado conoce a muchas personas en la policía, de hecho en mi caso soborno aun juez para que me dejaran salir- Raymond me miro asombrado- yo no sabia me lo dijo después de casarnos y si lo denuncio seria inútil nadie me haría caso.
-Por favor, ____. No puedo creer que digas eso. Tu siempre fuiste fuerte ante la adversidad, ahora no es momento de cohibirte ahora mismo iremos a la policía a denunciarlo, ya veras que si harán algo. No dejaran que ese salvaje te toque de nuevo. Pero ahora tienes que decirme, por que motivo te pego.
-Por que nos vio besándonos, Raymond ¿contento?- me eche a llorar- por eso me golpeo hasta dejarme casi muerta.
Me quede un rato allí, tratando de asimilar lo que acababa de pasar, será que Raymond aun sentía algo por mi. Aquel beso había sido como el primero que nos dimos lleno de amor y ternura.
Entre a la casa y coloque unas cuantas rosas en un jarrón con agua, después prepare la cena, me di un baño y me vestí con algo cómodo.
Cuando escuche la puerta cerrarse con fuerza, al parecer Henry no tendría un buen día. Me peine con rapidez y baje las escaleras.
Henry estaba sentado en el soga con una botella en la mano medio vacía, me pareció extraño por que nunca lo veía beber.
-Llegaste temprano, iré a servirte la cena.
-¡No quiero nada!- me grito.
-¿Por qué me gritas? ¡Que te pasa!
-¿Qué me pasa?- se levanto del sofá, cuando llego a mi me tomo por el brazo con fuerza- Explícamelo tu.
-No entiendo de que estas hablando.
-Lo se todo, ____. Te vi, crees que nunca a saberlo, que vivimos al frente de tu ex, lo se, lo se- estaba totalmente fuera de si- por que también te vi como te besabas con él en el jardín. ¿Cómo crees que me siento? Al llegar a mi casa encontrar a mi esposa, besándose con otro hombre.
-Déjame explicártelo, que pasa…
-No quiero ya tus explicaciones, me viste la cara de estupido, con razón tu afán de querer vivir aquí, para estar cerca de él.
-Henry, por favor suéltame me estas haciendo daño- quería alejarme de él, sabia como se ponía cuando se enojaba. No se en que momento nos vio, pero sabia que todo iba a terminar en desgracia.
-¿Daño? Ahora vas a saber, que conmigo o vas a jugar ni tampoco me engañaras con Raymond.
-suéltame, ahora- forceje con él, pero mas me apretaba el brazo- ¿Qué vas hacer?- me arrastro prácticamente por las escaleras, me llevo a la habitación.
Me lanzo en la cama, me miraba con rabia, estaba totalmente borracho, yo asustada, quise levantarme para correr, pero él me lo impidió, comenzó a quitarse el cinturón.
-Ahora no te van a quedar ganas de volver a enredarte con él ¿me entendiste?
-Si, pero por favor, Henry. Cálmate vamos a hablar.
-Te amo, ______. Por que te amo no quiero perderte, ni menos por él- me golpeo en la cara, causándome un dolor espantoso y haciéndome llorar, después de ese golpe, vino otro y otro hasta que no me acuerdo de mas nada.
Abrí los ojos, todo mi cuerpo me dolía, estaba en medio de la cama, ni siquiera podía levantare. Seguro tendría una costilla rota.
Me levante de la cama con mucho cuidado, Henry no estaba por ningún lado.
Camine hacia el baño, cuando me mire al espejo, me lleve una gran impresión y me puse a llorar.
El ojo derecho lo tenía morado, el labio partido, mis brazos llenos de hematomas, tenía miedo de seguir viendo mi cuerpo, no podía creer que Henry me había hecho esto tan horrible.
Como pude baje las escaleras, para buscar el botiquín de primeros auxilios, cuando escuche la puerta abrirse, enseguida sentí pánico de que fuera Henry, pero aquellos pasos los conocía muy bien, me voltee enseguida.
-¿Qué haces aquí, Raymond?- me tape con mi propio cabello, mi ojo para que no viera.
-Estuve llamándote durante hace una hora, nadie me respondía y me preocupe al notar que la puerta estaba abierta. ¿Ahora no quieres mirarme______?
Los días pasaron, No veía mucho a Raymond supe que estaba trabajando para una nueva línea de tenis, mi hermana ya no vivía con él, se había mudado aun departamento no muy lejos de su casa.
Claro seguro para tenerlo vigilado, en eso aun no me quitaba la duda que ellos habían tenido algo.
Estaba arreglando las flores del jardín.
-Hola,_____- me voltee, sobresaltada de escuchar su voz.
-Hola, Raymond ¿Cómo estas?- me levante de suelo, me limpie las manos con el delantal.
-Muy bien y ¿tu?- aquella conversación era algo monótona y incomoda también.
-Bien, aquí arreglando los rosales.
-Eso estoy viendo ¿quieres tomar un café, conmigo?
-No, creo que sea buena idea- sorprendida por su invitación.
-¿Por qué no? ¿No somos amigos?
-¿Amigos?- lo mire como si estuviera loco- No soy tu amiga, no deberías olvidarte que por ti estuv2 años en la cárcel, me dijiste muchas cosas horribles que aun me resulta difícil de olvidar, además estoy casada, no quiero café, por favor verte.
-Tienes razón de estar enojada, pero que quieres que hiciera? Las pruebas estaban allí.
-Debiste confiar en mí, que yo era inocente, eso me demostró que no me amabas como decías.
-Claro que te amaba, más de lo que pude amar a una mujer, me sentía herido, confundido. No sabia que creer no te digo que me perdones por que seguro no lo Haras, pero deseo volver a comenzar de nuevo.
-No deberíamos, lo siendo además tú tienes una relación con mi hermana.
-Insiste con eso, no existe ninguna relación.
-Ella me dijo lo contrario, según ustedes duermen juntos, no me digas que estuviste 2 años de celibato por que no te voy a creer.
-¿Eso te dijo? Esta bien _____, no te veo a mentir, una vez nos besamos pero no paso nada mas, respecto a lo del celibato nunca me falto compañía pero te aseguro que no fue la de tu hermana.
-Bueno, aclarado todo. Ya puedes irte- iba a entrar a la casa pero me agarro del brazo.
-No me iré, quiero hablar contigo.
-Pues tú y yo no tenemos nada más que hablar.
-¿No? Entonces ¿Por qué te mudaste al frente de mi casa? Que crees que soy un estupido lo hiciste por una razón y es que aun sientes algo por mi.
-¿Qué? Eso no es verdad, yo no sabia que vivías aquí- mentí- además la casa estaba económica, no te quiero no siento nada por ti, solo queda rencor y dolor.
-Deja el pasado atrás, _____. Yo lo hice todo este tiempo me he sentido culpable de lo que he hecho. Pensé que podía odiarte pero no podía.
-No es fácil dejar todo atrás, fueron 2 años que estuve en esa horrible cárcel.
-Lo se- Raymond se acerco mas a mi, me ponía nerviosa su presencia- se que viviste una pesadilla pero ahora estas aquí para comenzar a vivir de nuevo, tal vez tenga tu perdón pero hay algo que quiero hacer desde que te vi en mi puerta- No deja de verme los labios.
-¿Y que es?- perdida en la profundidad de sus ojos.
-Esto- despacio se inclino hacia a mi, poso sus labios sobre los míos, un beso que me recordó lo mucho que lo seguía queriendo, coloque mis brazos alrededor de su cuello para profundizar el beso, haciéndolo mas apasionado. Como extrañaba ese contacto con él, sus besos, sus caricias no podía seguir negándolo aun lo amaba y mas que antes.
-Ray- susurre cerca de su boca.
-Dime, ____.
-Debemos parar antes de que hagamos algo que podemos arrepentirnos.
-Nunca me arrepentiría- me beso de nuevo, después se separo de mi.
-Debo entrar, Henry llegara en cualquier momento.
-Esta bien, te veo después- acaricio mi mejilla y luego se fue.
-No, gracias.
-No seas pretenciosa, te puedo llevar a donde quieras.
-Te dije que no.
-Esta bien, como quieras- se fue a toda velocidad, sabia que se había enojado. Pero no quería tener mas contacto con él.
Tome un taxi, camino a la casa de Mónica.
Llegue al lugar, aunque sentía un poco de nervios…Como me había dicho Romina esa mujer me detestaba.
Toque la puerta, enseguida me abrió la puerta, era una mujer muy bonita, de cabello negros, ojos negros.
-Hola, soy….
-Se quien eres- cruzándose de brazos- ¿Qué quieres?
-Quiero hablar contigo, sobre Raymond y otras cosas.
-No creo que sea buena idea, además no quiero en mi casa una criminal.
-No soy una criminal se me enjuicio por algo que no hice.
-Si claro como no- rió sarcásticamente.
-Bueno ¿me dejaras entrar? De verdad deseo hablar contigo, es serio.
-Esta bien, pasa.
Entre a la sala, nos sentamos en el sofá.
-Habla ¿Vas a explicarme por que me quitaste a mi novio?
-Yo no te quite nada, Raymond y tú habían terminado cuando llegue yo.
-No es verdad, termino conmigo porque me dijo que estaba enamorado de otra, ósea de ti- me miro con desprecio.
-De todos modos no tuve la culpa. Ni siquiera sabía que Raymond tenia novia, nunca me lo dijo.
-Piensas que voy a creer eso, me sentí humillada teníamos 5 años de novios, lo amaba tanto que era capaz de dar la vida por él, me pago de esa manera ¿Cómo crees que me sentí?
-Entiendo que te sientas mal, pero en el corazón no se manda. Siento mucho que la relación que teníamos te haya hecho tanto daño.
-Tú lastima esta demás.
-No es lastima, es la verdad. Puedo hacerte otra pregunta.
-Claro.
-¿Viviste con Raymond en su casa?
-No, éramos muy independientes ¿Para que viniste?
-Se que estas dolida por todo lo que pasaste con tu relación con Raymond, pero la verdad es que alguien destruyo mi felicidad con él, implicándome en algo que yo no hice.
-Estas queriéndome decir, que yo soy culpable de que tuviste en la cárcel.
-¿Hiciste algo?
-No claro que no, puede que te odie pero nunca haría algo así….Preferiblemente hubiera recorrido al asesinato- riéndose, yo me quede helada y me aleje un poco de ella- tranquila no pienso matarte, en fin eso paso hace 3 años. Yo ahora estoy feliz con mi vida, deje esa relación con Raymond atrás.
-Ahora no se que pensar.
-La persona que te hizo eso, si es que eres inocente. Tiene que ser una persona calculadora y el odio que siente por ti debe ser superior al mío, tanto así como para mandarte a la cárcel.
-Tengo mis sospechas, vine aquí para aclarar algunas de esas…Debo decir que te creo.
-Ya sabes quien pudo ser, pero querías atar cabos.
-Si así es, gracias por tu tiempo Mónica.
-No hay de que, aunque debo admitir que me alegra que Raymond y tu no se casaran, yo tenia dos años diciéndole casarnos y no quería..Pero bueno al parecer el destino no quiere amarrarlo a una mujer.
-Comenzó a creer que es así, Adiós.
-Adiós, ______.
Me fui de la casa de Mónica, completamente segura que ella no fue, Mi hermana es la única opción de hecho.
-¿Saben donde vive Mónica?
-Claro ¿Para que quieres saberlo? ¿Crees que ella pudo hacerlo?- pregunto Romina.
-No se, ahora que me cuentas esto. Mi cabeza esta llena de dudas, pero quisiera hablar con ella.
-No creo que seria buena idea. Esa mujer te odia por que piensa que le robaste a Raymond.
-No importa, quiero verla deseo salir de estas dudas que tengo, necesito saber quien fue la persona que me hizo esto. Necesito vengarme y hacerlo pagar.
Romina le dio la dirección a _____-
-Si, necesitas ayuda _____. Puedes contar con nosotras.
-Gracias amigas, de verdad estoy tan feliz de que estén aquí, me hacían falta.
-A nosotras también.
Cristal vio la foto donde salimos Henry y yo en nuestra boda en el departamento civil.
-¿Te casaste?- sorprendida pregunto Cristal.
-Si, hace tres meses, mi esposo se llama Henry.
-Espera, pero si es tu abogado, claro me acuerdo de él en el juicio- Cristal le paso la fotografía a Corina.
-Si es él.
-¿Por qué te casaste con tu abogado?- pregunto Corina- ¿Lo amas? No es por nada ______, pero aun se te nota que amas todavía a Raymond.
-No es cierto, Raymond para mi esta en el pasado, mi futuro ahora es Henry- claro que mentía pero prefería hacerme la idea de que no había ningún futuro a Raymond.
-No te creo, _____. No sabes mentir-río- ¿Te casaste solo por agradecimiento?
-¡Claro que no!- de nuevo mentí- dejen ese tema, por favor. Vamos al comedor, tuve tiempo de preparar una torta de chocolate, que esta riquísima.
-Si,_____. Cambia de conversación- dijo Romina, todas nos pusimos de pie y nos fuimos a la cocina, donde hicimos café y nos servimos un pedazo de torta, seguimos conversando.
Corina, Romina y Cristal habían ido de gira con Raymond por Europa, era mi oportunidad para preguntarles si él o mi hermana estuvieron juntos como “Pareja”.
-¿Mi hermana y Raymond, tienen una relación? ¿Ustedes saben algo?
-¿Qué?- Corina parecía sorprendida- No creo que sea cierto, tu hermana pasó toda su estadía en Europa yendo de compras y Raymond estaba muy ocupado en sus ensayos, entrevistas etc.… En ningún momento los vi en una situación comprometedora.
-Verdad, si ellos tuvieran una relación, todos nos fuéramos dado cuenta. Se veían como buenos amigos nada mas- dijo Cristal
-¿Crees que tuvieron algo?- pregunto Romina.
-Si, mi hermana me confeso que estaba enamorada de él.
-¿Qué?- dijeron las tres en unísono.
-Así es, pero no quiero hablar de eso ahora.
-Claro entendemos.
Luego de que se fueron, me quede un rato meditando de lo que iba hacer, primero tendría que ir hablar con Mónica y después aclarar las cosas con mi hermana.
Henry llego mas tarde a la casa…
-Tus amigas vinieron.
-Si, hace tiempo que no las veía, me encanto verlas de nuevo.
-Me alegro por ti ¿pero no vas a volver hacer bailarina?
-No, por ahora.
-Sabes lo que pienso que trabajes de nuevo, con tus antecedentes veo imposible que alguien te contrate, por eso no quiero que sufras el rechazo.
-Gracias por preocuparte por mi, se perfectamente que la gente no va a confiar en mi a la primera, pero me estoy aburriendo de estar aquí en casa.
-Lo se, pero no quiero que vayas a buscar empleo, no pongas esa cara.
-¿Quieres que sea una inútil?- enojada.
-No, puedes ser ama de casa.
-No quiero hacer ama de casa, para eso me gradúe en la universidad para hacer algo con mi vida, estamos en el siglo 21, Henry.
-Bueno esta bien, _____. Mañana mismo te buscare un empleo ¿contenta?
-En serio, ¿Lo harías?
-Si- sonrío, me levante de la silla, lo abrace y él me beso- Tu siempre terminas convenciéndome de todo, eres una bruja- riéndose.
Yo también me reí, me senté en sus piernas.
-Soy buena negociante, gracias Henry de verdad. Prometo que no voy a desentender mis deberes como tu esposa.
-Eso espero- me dio un beso en el cuello.
La mañana siguiente me levante temprano, para ir a visitar a Mónica al salir de la casa, Raymond se subía a su carro. Por suerte no me vio…Salí al estacionamiento para tomar un taxi, pero un carro se paro enfrente de mí.
-¿Te llevo?- me di cuenta que era Raymond, sonriendo como siempre.