domingo, 27 de febrero de 2011

Capitulo 16

La directora de la prisión me dio permiso para asistir al entierro de mis padres, estaban presentes algunos familiares, amigos por supuesto Raymond sentado al lado de mi hermana que ni siquiera había llorado una vez desde que había llegado, ni siquiera se me había acercado para darnos el pésame, me pareció sumamente extraño.

Decidí acercarme a ellos, seguida por un custodio de la prisión, por si acaso intentara escapar.

-Hola- me dije, Raymond se levanto y me abrazo, mi hermana también se puso de pie, pero no me miraba a la cara.

-Hola, Any- me le acerque.

-Hola- le temblaba la voz, luego de un rato me abrazo y ambas nos pusimos a llorar- Aun no puedo creer lo que ha pasado, un día estaban en casa riéndose y al otro están muertos…

-A mi también me duele lo que le paso a mis padres, voy a extrañarlos tanto.

Luego se acercaron otras personas a darnos el pésame, cuando apareció el padre que daría la misa.

-Siéntate aquí, _____- me pidió Raymond.

-Gracias- me senté a su lado, a pesar de todo lo que había pasado entre nosotros él seguía siendo tan amable conmigo.

La misa fue dolorosa como también fue ver como los dos ataúdes bajaban a su última morada, ya no volvería abrazar mis padres ni decirles cuanto los quería.

-Ya es hora de irnos- me dijo el custodio.

-Un momento más por favor- le pedí.

-Lo siento, pero se acabo el tiempo- no podía creer que el día de la muerte de mis padres tenia que pedir permiso para quedarme.

-Esta bien voy a despedirme- me acerque a mi hermana- debo irme.

-¿Tan pronto?- me pregunto con tristeza.

-Si, es que ya acabo mi tiempo recuerda que tengo que cumplir una condena.

Mi hermana bajo la mirada ¿culpabilidad?

-Raymond me dijo que te estas quedando con él.

-Si, _____ quiero que sepas que Ray y yo no…

-Tranquila, de verdad no me importa- pero por dentro estaba muy dolida- con tal de que tú estés bien.

-Gracias, prometo visitarte en los próximos días y llevarte lo que te había prometido mamá- a las dos se nos aguaron los ojos y nos abrazamos- cuídate mucho, por favor. Eres lo único que me queda.

Esas palabras me hicieron llorar.

-Tú también te cuidas, te quiero mucho.

Luego de despedirme de ella, Raymond se me acerco.

-¿Te vas?

-Si- fue lo único que le dije sin mirarlo- Adiós- comencé a caminar.

-Espera- tomándome del brazo- Lamento que las cosas hayan sucedido así.

-Yo también- Me fui de la funeraria sumamente triste, mi vida no podía ser mas desastrosa.

Cuando llegue a mi celda, me acosté en mi cama y mire al techo recordé todos los momentos especiales que viví con mis padres fue como una película, risas, lagrimas, sentimientos y emociones.

Pero de momento soñaba con Raymond, llevaba 8 meses sin verlo desde el juicio, algo dentro de mi corazón me decía que aun seguía queriéndome pero las circunstancias no permitían demostrármelo.

-¿Lista para nuestro viaje?- abrazándola

-Si, estoy preparada- tomando las maletas.

-Ya quiero llegar a Hawai y estar a solas contigo.

-Siempre estamos solos en casa- riéndome.

-Si, pero será diferente tu sabes hacer el amor bajo la luna llena a orillas de mar ¿no te gustaría?

Me eche a reír.

-Claro que si, mejor vamonos una vez y no perdamos tiempo- Él también se echo a reír y luego metió las maletas en el carro y nos fuimos directo al aeropuerto- Si, mamá te llamo cuando lleguemos, saludos a mi papá. Bye- colgué el teléfono.

-Vamos, amor ya tenemos que abordar- me tomo de la mano, entramos al Jet que nos llevaría a nuestras vacaciones soñadas- Bella, mi amor, belleza tropical- riéndose- bebe, princesa- sentí que me daba un beso y abrí los ojos.

-Que rico despertar así- bostece- ¿llegamos?

-Si, estamos en Hawai.

Cuando llegamos al hotel, fue lo más hermoso que haya visto, dos chicas vestida con el traje típico de la localidad nos recibieron en la recepción, colocándonos unas

Guirnaldas de flores todo aquello me parecía fabuloso.

-Bienvenidos- dijo la chica en ingles.

-Gracias- dijimos los dos en unísono, nos guió hasta nuestra habitación, sumamente lujosa con vista al mar, el aire olía a flores, agua y sal.

-Es hermoso- acercándome al balcón.

-¿Te gusta? ¿En serio?- abrazándome por la espalda, dándome un beso en el hombro.

-Claro que si, es un paraíso. Me encanta, no puedo creer que estaremos aquí 2 meses- volteándome y abrazándolo- gracias mi amor.

-Todo lo que sea por ti- besándome la punta de la nariz.

-¿Y ahora que hacemos?- mirándolo seductora.

-Tu que crees- ambos miramos la cama y nos echamos a reír para luego besarnos.

-Creo que deberíamos bajar a comer, tengo hambre- le dije horas después, mientras me apartaba el cabello alborotado de la cara.

-No mejor quedémonos aquí- abrazándome- me gusta estar así contigo.

-A mi también, pero tengo hambre bajemos a cenar. Por favor- levantándome de la cama.

-Como tu quieras, yo obedezco.

Bajamos a la terraza del hotel, donde nos sirvieron una suculenta cena…

-¿Qué pasa, Ray?- lo miro un poco pensativo.

-No es nada, ahora regreso- se levanto y me dio un beso en la frente.

Su conducta me pareció un poco extraña cuando regreso a los 5 minutos estaba muy serio.

-¿Estas bien?

-Si- sonrió, se sentó en su silla- ¿rica la cena?

-Deliciosa, la mejor que he probado.

-Que tienen el postre un riquísimo “Tiramisu”- dijo el mesero colocando dos bandejas tapadas sobre la mesa.

-Gracias- le dije, este asintió con la cabeza y se fue.

-Ábrela, es el mejor postre del mundo- me dijo emocionado.

Levante la tapa y cual fue mi sorpresa no había postre, sino una cajita roja en me dio y mis ojos se llenaron de lagrimas.

Raymond se acerco a mi, tomo la cajita.

-Quiero que sepas que me has hecho feliz durante 2 años contigo aprendí que es el amor realmente, nunca pensé amar a una mujer hasta que te conocí, sentí dentro de mi que no podía permitir que te alejaras de mi vida, porque tu ahora eres mi vida, mi mundo y mi existencia, quiero recorrer todos los caminos a tu lado y formar una familia, por eso quiero pedirte que te cases conmigo, _____. Que seas oficialmente mi mujer, solo mía. ¿Aceptas?

Tarde no se cuanto segundos en reacción, la emoción y las lagrimas no me dejaban hablar.

-Yo….Yo- tartamudeaba.

-¡Dile que si!- grito alguien, me fije que todos en la terraza nos estaban viendo, esperando mi respuesta.

-¡Si! ¡Acepto!- todos aplaudieron…

sábado, 26 de febrero de 2011

Capitulo 15

-¿Que es lo que quieres hablar conmigo?- estaba realmente enfadada por la manera tan descarada que mi hermana se comportaba con mi novio.

-Es sobre nuestros padres- parecía preocupada.

-¿Que les paso algo?- pregunte asustada.

-No en la manera que te imaginas, ellos están bien de salud- respire aliviada- es que papá tiene problemas con la hipoteca de la casa.

-¿Como así? si él siempre pagaba y....

-Pues hace unos meses lo botaron del trabajo y no nos dijo nada a mi mamá y a mi para no preocuparnos pero hace unos días llego el recibo del banco que debemos dos hipotecas de 125.000 dólares cada una, solo tenemos a fin de mes para pagar o van a rematar la casa.

-¿Que? ¿Pero papá como pudo ocultarnos algo tan grave como eso? solo faltan 2 semanas para pagar. ¿Donde vamos a sacar 250.000 dólares? Yo no tengo esa suma mis ahorros no llegan a tanto.

-Lo se, ______. Por eso vine aquí hablarte de que como podemos ayudar a pagar la hipoteca.

-¿Como?

-Pudieras decirle a Raymond que nos ayude.

-No, no no podría.

-¿Por qué no?- sorprendida- él tiene mucho dinero, para el 250.000 dólares no es nada.

-Tal vez, pero no puedo pedirle esa cantidad de dinero, aunque sea mi novio no me parece correcto, creo que estos problemas podemos arreglaron entre nosotros.

-¡Eres tan egoísta!- me acuso enojada- ¿Cómo puedes decir eso? El banco a quitarnos la casa ¿quieres que vivamos bajo de un puente? Claro como tu vives en esta casa inmensa, ya nosotros no te interesamos.

-¡Claro que no! Eso es no es verdad.. Mis padres y tu son lo mas importante en mi vida, mas que nadie quiero ayudarlos en el problema de hipoteca, no es ser egoísta solo que no puedo subir y pedirle dinero a Raymond.

-Entonces fue una perdida de tiempo venir aquí para pedirte ayuda, claro porque ahora te crees una diva, sabes algo _______...Raymond no se merece a una mujer como tu que no le interesa ayudar a sus propios padres.

-¡Cállate, Any!-le grite enojada- no tienes derecho a decir esas cosas y menos tu que se ve a simple vista que sientes envidia de mi relación, pero te vas a quedar con las ganas- Mi hermana de pronto se puso pálida, había dado en el blanco- Para que veas que si me importa mis padres, hablare con Raymond. No lo hago por ti que eso te quede claro, ahora quiero que te vayas de mi casa- señalándole la puerta.

Mi hermana no dijo nada, solo tomo su bolso y se fue.

Me quede un rato abajo tratando de calmarme antes de subir a la habitación..

-¿Estas bien?- me pregunto Raymond que estaba ya acostado en la cama.

-Si- mentí, mientras me sentaba en el borde la cama para quitarle los zapatos.

-¿Segura? Te conozco demasiado bien, ______. Tenemos dos años juntos, compartiendo lo todo. Así que no me engañas ¿Qué te dijo Any, que te ves tan preocupada?

-Esta bien te lo diré- voltee a mirarlo- es un asunto grave.

-¿Qué tan grave?- preocupado.

-Es que mi padre quedo desempleado no le dijo nada a mi mamá y de paso tenia vencida dos hipotecas y el banco amenazo con quitarle la casa.

-Eso si es que es grave ¿puedo ayudarte en algo?

-Bueno no se, Ray… No quiero meterte en esos problemas…

-Sabes que puedes confiar en mi para lo que sea, estamos juntos en las buenas y en las malas ¿De cuanto es la deuda?

-De….. 250.000 dólares- Mire a Ray no parecía sorprendido sino mas preocupado que antes- se que es mucho dinero…..

-Si lo es, pero tal vez pueda ayudar a tu papá.

-¿En serio?

-Claro que si, ellos serán algún día mis futuros suegros y serán mi familia, bueno aunque ya los considero mi familia- sonrió.

-Gracias, mi amor- Me acerque a él y le plante un beso apasionado.

-Lo que sea por mi bellísima mujer.

-Te amo mucho.

-Demuéstramelo- tumbándome en la cama junto con él.

-¡Ahora de cenar!- aquel grito me sobresalto sacándome de mis pensamientos- ¡Ahora de cenar!- volvió a repetir aquella voz, golpeando los barrotes.

Me di cuenta que aun seguía en esa maldita prisión por algo que era totalmente inocente.

Tome el plato de comida, es la cosa más horrible que había comido. Pero no queda mas remedio, mañana es día de visita deseaba mucho ver a mis padres y a pesar de todo a mi hermana.

-¿Te vas a comer eso?- me pregunto mi compañera de celda.

-No, sabe horrible- poniendo el plato aun lado de la mesa.

-¿Me lo das? Siento que soy capaz de comer tierra del hambre que tengo- ese comentario me hizo reír, sorprendiéndome tenia meses sin experimentar esa sensación.

Le di el plato a mi compañera, luego de cenar nos llevaron de nuevo a nuestra celda, no soportaba estar encerrada en esas 4 paredes que me asfixiaba, al rato me quede dormida.

-En unos días Raymond y yo nos iremos a Hawai de vacaciones.

-Que grandioso, hija- me dijo mi mamá animada a pesar de las angustias que había vivido los últimos meses.

-Si, estoy entusiasmada con la idea de verdad necesito un descanso, cambiando de tema ¿Cómo esta papá?

-Ay, tu papá esta destrozado con toda esta situación, cada vez que me ve me pide perdón, no se cuantas veces le he dicho que lo perdono, pero para él no es suficiente me parte el corazón.

-Pobre mi papá, pero Raymond hablo con él y prometo ayudarlo a buscar un trabajo y también a pagar la hipoteca.

-Se lo agradezco de corazón de verdad es un ángel- sonrió- no pudiste encontrar un mejor hombre que él.

-Lo se- sonreí también.

-¿Nos vamos?- pregunto mi hermana apareciendo en la sala, iba ir a mi casa para que la ayudara con la tesis de la universidad.

-Claro, me alegro mucho verte mamá, lastima que papá esta dormido.

-Necesita descansar no quiero que se enferme.

-Si, tienes razón. Hablamos después- la abrace.

Luego de llegar a casa, mi hermana se sentó en el sofá.

-Iré a cambiar y darme un baño, si quieres puedes ir adelantando el trabajo- le dije, mientras subía las escaleras.

-No hay problema, tengo todo resuelto- sonrió, no se pero el compartimiento de Any me desconcierta mucho, después de nuestra pelea. Ella había cambiado, ya no iba tanto a la casa excepto para que la ayudara con algún trabajo, no soy presuntuosa pero algo no me cuadraba de esa situación- ¿Puedo ir al estudio de Raymond?

-Si, puedes ir- la deje sola por unos cuantos minutos.

Fue cuando me levante de mi sueño.

-¡No puede ser! ¡Ella no seria capaz!- negándome la idea que mi hermana menor tuviera que ver con el robo del dinero.

El día de la visita había llegado, aun no se me quitaba la idea de la cabeza que mi hermana es culpable de que ahora yo me encontrara en prisión. ¿Pudo hacerme algo así? ¿Para quedarse con Raymond? Negué con la cabeza, es demasiado descabellado.

-¿Tengo visita?- pregunte a la oficial.

-Si, esta en la mesa 5- me dejo entrar pero antes me revisaron de pie a cabeza- pasa.

Cuando llegue a la mesa, me quede paralizada y pálida. Mis piernas me temblaron como gelatina, es lo que veían mis ojos ¿acaso no alucinación?

-Hola, ______- era Raymond.

-Hola- balbucee, aun sin comprender su visita.

-Siéntate antes que te desmayes, estas pálida- Me senté poco a poco.

-Es que no esperaba tu visita. Dijiste que no querías volverme a ver. Pero aquí estas después de 8 meses.

Disimulo una sonrisa, se veía tan bello como la última vez que lo vi en los tribunales, sus ojos tan penetrantes, su rostro tan atractivo. ¿Aun sentiría algo por mí?

-¿A que has venido?

-Tengo malas noticias para ti, _______- mirándome muy seriamente, mi corazón se acelero.

-¿Qué paso? No me asuste, Raymond.

-Son tus padres.

-¿Qué les sucedió?- asustada.

-No se como decirte esto pero tus padres murieron, ______. Ayer en un accidente de carro, iban a comprarte algunas cosas cuando todo pasó. Lo siento mucho.

-¡No no no eso no es cierto!- le grite, sin aguantar las lagrimas- es mentira, dime que es mentira.

-Lo siento de verdad- no se en que momento estábamos abrazados- Se que duele, pero tienes que ser fuerte.

-Esto es una pesadilla, mis papás no pueden estar….- volvió a llorar desconsoladamente, sin duda el peor día de mi vida- La vida no puede ser tan injusta.

Raymond no dijo nada, solo me abrazo por largo rato hasta que pude calmarme.

-¿Y mi hermana? – pregunte tiempo después.

-Ella esta viviendo en mi casa por ahora, no quería dejarla sola esta destrozada con todo esta situación.

¿Viviendo con Raymond? Acaso las cosas no podían ser peores.

martes, 22 de febrero de 2011

SUSPENDIDA "LA NOVELA"

Hola chicas (:
Quiero informales que no tengo inspiracion para seguir escribiendo (Por ahora) lamentablemente asi que espero que me disculpen, pero les prometo que mas adelante publicare mas capitulos de la novela!
Muchas gracias a todas por su apoyo y sus comentarios (:
Saludos!

lunes, 14 de febrero de 2011

Capitulo 14

Me trasladaron a la cárcel de mujeres, estaba viendo en una terrible pesadilla de cual no tenia idea como iba a salir.

Me senté en la pequeña cama que me dieron. Una mujer con mirada desafiante se me acerco, al verme llorar.

-Si sigues llorando así, no vas a durar ni 5 minutos en esta cárcel.

-Es que no puedo evitarlo es que yo soy inocente.

-Si claro, a todas somos inocentes- riéndose por su sarcasmo- hazme caso deja de llorar- luego de advertirme, me seque las lágrimas y me acosté en la cama, mire hacia el techo y luego cerré los ojos.

De eso pensar que ya no vería a mi familia, a mis amigos, sobre todo al amor de mi vida que me consideraba una ladrona. No sabia si iba a soportar 5 años en la cárcel lo veía imposible, por dentro quería morirme no había nada que pudiera demostrar mi inocencia estaba condenada a vivir tras las rejas.

-Ray, como me gustaría que me perdonaras-cerrando mis ojos con fuerza, para no echarme llorar.

Los días en la cárcel se me hicieron lentos y duros, no hablaba con muchos de las reas nada mas con mi compañera de celda se llamaba "Lola" los primeros días fueron realmente difícil nunca me adaptaría, nos hacían levantar a las 6 am, para bañarnos y desayunar, después teníamos que trabajar cociendo o limpiando las celdas. Quería salir de allí, lo mas pronto posible.
Una noche estaba en mi cama, como siempre mirando el techo, recordando los momentos felices que pase con Raymond, paso por mi mente cuando que me propuso viajar con el Hawai. Había sido los 2 meses mejores de mi vida, fue cuando me pidió matrimonio de la manera mas romántica e inesperada.

-¿Ray? ¿Ray?- Había llegado a la casa temprano de los ensayos.

-Si, estoy aquí- escuche su voz desde la cocina, entre y lo vi sentado en la mesa bebiendo un refresco- Hola, mi amor- me acerque le dio un beso- ¿como ha estado tu día?

-Bien, aunque a ultima hora el coreógrafo cuando alguno de los pasos.

-¿Quieres que hable con él? No quiero que te exija tanto- Me dijo un poco preocupado algo que me conmovió.

-No es eso, amor. es que no pensé que la cambiarían, pero me adapte rápido a los pasos nuevos y cambiando de tema ¿como estuvo tu día?

-Pues normal ya sabes, tuve en el estudio terminando par de cosas- sonriendo- creo que esta nueva canción le va a encantar a mis fans.

-¿Como se llama?

-Es un dueto con De la Gezzy, aun no le tengo un nombre como tal. Pero seguro sera un Hit.

-Todo lo que tu haces es un Hit- Él abrió sus brazos y me refugie en ellos como tanto me gustaba, me beso el cabello- Hmmm hueles tan rico- cerrando los ojos.

-Tu también hueles rico, a Dyamante- se echo a reír.

-Ja ja ja amo tu perfume. de hecho tengo que conseguir otro.

-Mañana te regalo otros 3 que tengo en la oficina.

-Gracias y ¿quieres hacer para esta noche?

Me miro descaradamente de arriba abajo.

-Comerte completa- Nos reímos para luego besarnos.

-Eso puedes hacerlo mas tarde- le guiñe un ojo- pero primero me gustaría prepararte una rica cena ¿te parece?

-Esta bien, no sabes lo que haces mujer me vuelves loco- besándole la mejilla- voy a darme una ducha fría.

Me eche a reír, luego que se fuera prepare la cena algo sencillo y lo serví en la mesa. Sonó mi teléfono, vi que era de mi casa.

-Hola, ______- era mi hermana, tuve que hacer un esfuerzo para no trancarle el teléfono, los últimos días había ido a mi casa según ella "para ayudarla en los trabajos de la Universidad" pero en cambio se metía en la piscina, veía la TV o se ponía conversar con Raymond algo que no me gustaba.

-Hola ¿Que quieres, Anahi?

-¿Por que me hablas así?

-Perdón, es que tuve un mal día- me mentí.

-Es que quiero hablar contigo mañana ¿llegaras temprano?

-Si, de que quieres hablarme.

-Es un asunto delicado, mejor te lo digo mañana, Buenas noches.

-Buenas noches- iba a colgar cuando escuche:

-Ah....Mandale saludos a Ray- luego colgó.

La conversación con mi hermana me dejo preocupada "Un asunto delicado" ojala no fuera algo realmente grave, Ray llego al comedor y se sentó, estaba recién bañado.

-Pensé que lo de la ducha fría había sido en broma.

-Pues no lo fue, eres mala-mirándome intensamente- Pero aun así te amo.

-Que lindo- me reí- se te va a enfriar- refiriéndome a su comida.

-Lo dudo mucho, aun estoy con ganas.

-Deja tus frases de doble sentido- le pegue en el brazo y él se echo a reír, amaba sus carcajadas.
Comimos de pronto Raymond estaba muy serio, eso es raro en él.

-¿Que te pasa?- le pregunte.

-Me he dado cuenta que trabajo mucho, debería tomarme unos días de descanso. No te lo había dicho pero reserve unos boletos de avión para Hawai, iremos juntos ¿Quieres?

-Claro que si quiero- levante y me senté en su regazo comenzo a llenarlo de besos en todo su lindo rostro.

-Creo que ahora en adelante te llevare de viaje, si es así como vas a ponerte- riéndose.

-Todo lo que hagas me hace feliz- besándolo de nuevo- Te amo mucho.

-¿Me lo desmuestras?- sus ojos reflejaban un deseo explosivo.
-Por supuesto- lo bese apasionadamente, podía sentir sus manos que introducía debajo de mi blusa.

-Eres tan hermosa, perfecta y deliciosa- quitandome la blusa y luego besandome el cuello- nunca voy a saciarme de ti- Dejandome llevar por sus palabras, sus caricias y sus besos.

A la mañana siguiente como siempre mi cuerpo estaba deliciosamente adolorido, pero me encantaba despertarme y ver que tenia un hombre maravilloso a mi lado, iba a levantarme pero sus brazos volvieron a envolverme.

-Debo irme a los ensayos.

-No, quedate en la cama- murmuro pero sin abrir los ojos.

-No puedo faltar, sabes como se enoja Joan si llegamos tarde.

-Bueno como quieras- me soltó.

-No te pongas así- besándolo- En la noche te lo recompense el doble.

-El triple- abrió los ojos y se rió.

-Trato hecho- nos dimos la mano como pacto, cuando estuve lista baje a prepararle un rápido desayuno- Ya me voy te veo en la noche- le dio un beso fugaz.

-Cuidate- salí de la casa, luego de un día largo de ensayo me despedi de mis amigas solo quería llegar darme un baño y acostarme con el cálido cuerpo de mi novio en la cama pero no ha dormir, pensar ese comentario me hizo reír mientras manejaba, cuando llegue y escuche voces.

Claro debí imaginarmelo, Mi hermana en el sofá hablando con Raymond tenia su mano en la pierna de él, se reían a carcajadas, apenas me vieron ella retiro su mano.

-Hola, _____- sonrió.